Dos encuentros en menos de tres meses. A Vox y a Fratelli d'Italia les urge reunirse. Si no lo han hecho con más frecuencia ha sido por la pandemia y por la apretada agenda de una Giorgia Meloni que cotiza al alza en las encuestas del país transalpino. La salida del húngaro Viktor Orban del PPE dibuja un nuevo escenario en la Unión Europea y el interés de Abascal y la también presidenta de ECR por estrechar lazos frente a los llamados cordones sanitarios es patente.

Tras la visita de Meloni a Madrid la semana pasada (en la imagen), ambos partidos designaron "un grupo de trabajo bilateral permanente" con el fin de "fortalecer las relaciones y coordinar las acciones y posiciones políticas de ambas formaciones". Según ha podido saber Vozpópuli, ese grupo está integrado por los propios dirigentes y por los eurodiputados Jorge Buxadé (Vox) y Carlo Fidanza (Fratelli d'Italia).

"Fratelli d'Italia es un socio prioritario ideológicamente. Defendemos políticas comunes en los parlamentos nacionales y europeo. Necesitamos y queremos reuniones periódicas para fijar las posiciones estratégicas que se vayan a adoptar", reconoce Buxadé a Vozpópuli. Aún no hay fecha prevista, pero "con toda seguridad" Abascal viajará a Italia antes de que acabe el año.

A mediados de enero, antes de pasar por Madrid, Meloni y Abascal coincidieron en Barcelona en una mesa redonda sobre "El futuro del patriotismo en Europa y Estados Unidos" organizada por ECR. En ella participaron el presidente de Americans for Tax Reform y miembro del Partido Republicano, Grover Norquist; el miembro de la Fundación Heritage, Ted R. Bromund; el presidente del think tank Oikos, Matias Karlson, y el presidente del Partido Republicano de Chile, José Antonio Kast. La idea es dar un giro más "mediterráneo" a un grupo parlamentario donde Reino Unido tenía mucho peso.

Discurso compartido

Vox y los Hermanos italianos comparten discurso en torno a la "invasión migratoria", la "degradación de las zonas rurales y la agricultura" frente a las grandes ciudades y la soberanía de las naciones frente a "las imposiciones del globalismo". También coinciden en las críticas a la gestión de la crisis sanitaria, económica y social derivada de la covid-19. Entre otras tantas cuestiones.

Según el eurodiputado de Vox, la izquierda europea "se centra en el tema de los refugiados, pero no en la invasión migratoria de Lapedusa, Canarias o Ceuta". Ambas formaciones defienden el bloqueo naval en la costa de Marruecos. "Europa ha de ver que hay una realidad mediterránea", considera.

Esa realidad, dice, encierra también la "degradación" del mundo rural y la "amenaza" que, a su juicio, supone el etiquetado Nutriscore en la agricultura y la ganadería.

Tal y como publicó Vozpópuli, dos años después de su inserción de forma voluntaria, cada vez son más los nutricionistas que cuestionan este sistema de etiquetado. Pese a las bondades que también le son reconocidas, las críticas se repiten: deja en mal lugar a productos como el aceite de oliva virgen extra o el jamón ibérico da luz verde a todo tipo de ultraprocesados azucarados o edulcorados como los Chocapic. En este contexto, desde las filas de Vox y de Fratelli d'Italia estudian un etiquetado mediterráneo.

Por otro lado, ambas fuerzas consideran que sus países han sido los más afectados por la pandemia a nivel turístico y estarían valorando posiciones conjuntas.

Giorgia Meloni, la aliada de Vox

De esta forma, Vox sitúa a Meloni como principal aliada europea, una relación que viene consolidándose desde hace un par de años, cuando Abascal se convirtió en el único dirigente políticos español invitado a dar un discurso en Atreju.

Se trata del encuentro que Fratelli organiza anualmente y que también contó con la presencia del primer ministro de Hungría, Viktor Orban, y el ex ministro del Interior italiano Matteo Salvini, entre otros. Los tres fueron recibidos como estrellas en la Isla Tiberina.

Fuentes de Vox reconocen que las relaciones que tuvieron en su día con Salvini "nunca han tan sido estrechas" como las que ahora mantienen con Meloni. El coqueteo de este último con el separatismo catalán tuvo que ver en ello. Además, cabe destacar que la popularidad de Salvini está cayendo, una tendencia que nada tiene que ver con el liderazgo de Meloni, que ya se sitúa tan solo por detrás de Draghi, según los últimos sondeos.

Vox reconoce que las relaciones que tuvieron con Salvini "nunca han tan sido estrechas" como las que tienen con Meloni

Meloni nació y se crió en el barrio popular de Garbatella, en Roma. Su compromiso político comenzó a los 15 años, cuando -según su biografía oficial- sintió el deseo de construir un futuro diferente para su país después de la masacre de Via D'Amelio, en la que el juez Paolo Borsellino perdió la vida. Fue ministra de Juventud en el cuarto Gobierno de Silvio Berlusconi y presidenta de Giovane Italia, la sección juvenil de El Pueblo de la Libertad, fuerza fundada por el otrora 'Cavaliere' y que se disolvió en noviembre de 2013.

Su férrea defensa de unas fronteras seguras frente a la inmigración masiva y sus planteamientos provida coinciden con los de Vox. Tuitera incansable, la italiana fue de las pocas dirigentes europeas que condenó públicamente los ataques a los de Abascal durante la campaña electoral de Madrid.

"No creo que en el 2021 alguien que está intentando hacer una campaña electoral deba ser apedreado o boicoteado en todos sus mítines. Lo vemos aquí también, la izquierda es la misma en todo el mundo. Hay una pequeña diferencia entre nosotros y ellos. Nosotros no vamos nunca a las manifestaciones de los demás a crear problemas, son ellos quienes vienen a las nuestras. ¿Sabe por qué? Porque nosotros no tenemos que avergonzarnos de nuestras posiciones, estamos muy seguros de lo que decimos", respondió en una entrevista en NIUS.

Crisis migratoria en Ceuta

Ahora, el grupo que preside vuelve a respaldar la postura del partido ante la crisis migratoria en Ceuta. "Alentadas por las autoridades marroquíes, más de 5.000 personas han entrado ilegalmente Ceuta. Está claro que el actual sistema de migración de la UE no puede hacer frente a la inmigración masiva. En el futuro, la financiación a terceros países debe estar condicionada a una cooperación honesta", lanzan.

Los eurodiputados de Fratelli se han sumado a la carta promovida por Buxadé y remitida a Ursula Von Der Leyen y a Josep Borrell para exigir a la Comisión Europea "la suspensión de todos los pagos europeos a Marruecos con efecto inmediato, así como una declaración solemne condenando los ataques a la frontera española y el establecimiento de sanciones contra el régimen musulmán".