La sanidad privada gallega está preparada para sentar en los tribunales a la Xunta de Galicia y al Ministerio de Sanidad por los daños económicos causados a sus hospitales, convertidos en 'hospitales fantasma' en la primera ola covid. Según ha podido confirmar Vozpópuli por fuentes cercanas a la patronal, el total de los daños que necesitarían de reparación asciende a un valor de 16 millones de euros.

La patronal de la sanidad privada gallega (Ahosgal) había solicitado a KPMG un informe forense que recogiera la cuantía económica de los daños generados por tener los hospitales abiertos sin posibilidad de atender pacientes. Este informe es un requisito necesario para poder interponer una demanda, y los 12 hospitales de Ahosgal abogaron por su puesta en marcha.

La polémica de los 'hospitales fantasma' nace en marzo de 2020, en plena primera ola. Por aquel entonces, el Ministerio de Sanidad decreta que la sanidad privada pasaba a estar a disposición de las autoridades públicas. Por otra parte, la cartera ministerial que entonces portaba Salvador Illa tomó dos decisiones que afectaron de lleno a la sanidad privada: ordenó la suspensión de toda actividad sanitaria programada no urgente y decretó la imposibilidad de llevar a cabo ERTE por parte de la sanidad privada por ser considerada sector esencial. 

Este caldo de cultivo tuvo como resultado que durante varias semanas los hospitales privados españoles tuvieran que permanecer abiertos, con todo su personal en nómina y a punto y con los gastos fijos habituales. Una situación a todas luces normal si no fuera por una importante diferencia. La imposibilidad de atender cualquier actividad programada no urgente.

Los hospitales gallegos tuvieron una ocupación del 20% durante 12 semanas

Es decir, solo podían atender Urgencias o a los pacientes con covid-19 que les derivasen desde la sanidad pública. En definitiva, España se llenó de 'hospitales fantasma', llenos de personal, pero vacíos de pacientes. Comunidades como Galicia fueron especialmente reacias a derivar pacientes a la sanidad privada a pesar de la situación. Durante el mes de abril, los hospitales privados gallegos tuvieron una ocupación media del 20 por ciento. 

En la comunidad que preside Alberto Núñez Feijóo, los hospitales privados mantuvieron una ocupación del 20 por ciento durante "12 semanas", según cálculos de Ahosgal. La atención ofrecida a los pacientes con coronavirus tampoco se ha cobrado, según denuncia la patronal.

La sanidad privada acusa

Esta situación de costes fijos e ingresos reducidos ha tenido un fuerte impacto en la sanidad privada de todo el país. Tanto es así, que la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) estima que más de 5.000 centros sanitarios privados quebrarán a consecuencia del impacto económico de la covid-19.

Algunas comunidades autónomas sí que han accedido a negociar con la sanidad privada una compensación económica que haga frente a los gastos ocasionados por esta situación. Es el caso de Cataluña y Madrid. Otras, como la Comunidad Valenciana, han optado por decidir de forma unilateral una compensación por los servicios ofrecidos a los pacientes con coronavirus.

La gran mayoría, sin embargo, no ha acordado una compensación económica por los servicios ofrecidos por la sanidad privada y la disposición de sus recursos. El Ministerio de Sanidad, con Salvador Illa, se comprometió en un primer momento a tratar esta situación e incluso mantuvo una reunión con el presidente de ASPE, Carlos Rus, para tratar el tema.

Tras este encuentro se sumaron varios meses de silencio. Finalmente, el exministro de Sanidad comunicó a la patronal que los grupos hospitalarios privados debían negociar con las comunidades autónomas para recibir su compensación. Es decir, Sanidad delegaba en las CCAA la responsabilidad de las ayudas y también apelaba al 'Fondo COVID-19', con el que dotó a las mismas de una cantidad para combatir la pandemia. En el caso de Galicia, la comunidad recibió 268 millones de euros. La sanidad privada gallega denuncia que la Consellería de Sanidade no ha querido, en ningún momento, sentarse a negociar este asunto.

Esta situación ha llevado a algunos de los hospitales de Ahosgal a demandar tanto a la Xunta de Galicia como al Ministerio de Sanidad, al considerar que ambas tienen su parte de la responsabilidad. Otros han demandado solo a la Xunta y hay quien ha centrado la denuncia solo en Sanidad. En cualquier caso, a partir de este punto Ahosgal da un paso atrás y son los equipos jurídicos de cada hospital los que tienen que sacar adelante sus demandas.

Doce hospitales

Los 12 hospitales que forman parte de Ahosgal suponen el 19 por ciento de camas hospitalarias de Galicia. Este sector da trabajo a más de 5.500 profesionales y facturaba, antes de la pandemia, 336 millones de euros anuales. Forman parte de la misma: Grupo Hospitalario HM Modelo, Hospital San Rafael, Hospital Quirón A Coruña, Instituto Policlínico La Rosaleda, Hospital Juan Cardona,Sanatorio Nosa Señora dos Ollos Grandes, Polusa (Policlínico Lucense), Cosaga (Cooperativa Sanitaria de Galicia), Centro Médico El Carmen, Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez, Povisa, Vithas Nuestra Señora de Fátima y Centro Médico Quirúrgico Concheiro (este fue el último centro en sumarse a Ahosgal y no se suma a la demanda).