Renfe implantó hace alrededor de una semana un nuevo sistema tarifario, similar al 'revenue management' de los aviones comerciales. Aunque este modelo permite a los usuarios acceder a "chollos" que antes no existían para competir con la reciente liberalización ferroviaria, algunos agentes del sector habían alertado de que este cambio supondría un incremento general del precio de los billetes, como finalmente está sucediendo.

Multitud de clientes de Renfe han criticado en los últimos días ese aumento sustancial del coste de muchos billetes de tren, incluso a pesar de tener menos beneficios, puesto que ahora además se pagan como suplemento los servicios de devolución o cambio de fecha -que antes se incluían gratuitamente en cualquier tarifa- o nombre de los billetes ya adquiridos.

Y Renfe ni siquiera abona el 100% del importe en caso de cambio o devolución, sino que cobra un plus para garantizar el reembolso del 20 o 30% del total del importe, algo que algunos clientes no dudan en tildar de "abusivo".

Eso tampoco ocurre en todos los casos. Como están denunciando multitud de usuarios en las redes sociales y ya informó Vozpópuli hace una semana, la web de Renfe presenta multitud de fallos que impiden a sus clientes cambiar, devolver e incluso comprar billetes tras el cambio del sistema tarifario. Y hacerlo por teléfono es posible, pero las líneas se encuentran colapsadas.

Renfe lo niega

Renfe lo niega. "La web está funcionando así como la venta, tal y como te señalamos el otro día", apuntan fuentes de la empresa pública, que desmiente también el colapso en la atención al cliente: "El teléfono también está activo". "El sistema comercial está implantado, funcionando y los viajeros lo están incorporando con naturalidad", sostiene el operador tras ser preguntado por este periódico.

La empresa ferroviaria no aclara qué empresa ha sido la encargada de hacer este cambio ni explica el significado de los códigos que aparecen en muchos de los errores reportados por los usuarios: CP03, CP08, CE02, G001... Identificadores coincidentes en distintos casos, que están catalogados y asociados a fallos específicos, y que sin embargo Renfe es incapaz de concretar.

Renfe señaló la pasada semana que, en todo caso, los problemas en la web se podrían solucionar borrando la caché. Sin embargo, algunos usuarios han recalcado que ni siquiera así consiguen que funcione.