La resaca de las elecciones catalanas ha tenido su propia lectura interna en el PSOE. El agradecimiento público de Salvador Illa al director de gabinete de Presidencia, Iván Redondo, y a su adjunto, Paco Salazar, en la noche electoral ha sorprendido en el seno del partido. Y fuentes socialistas consultadas por Vozpópuli interpretan el gesto como un “palo” para José Luis Ábalos. “Cualquier agradecimiento a Salazar es un palo para Ábalos”, dicen.

La ejecutiva del PSOE se ha reunido en Ferraz para analizar la pírrica victoria de Illa en Cataluña. El ambiente es bueno, pero tampoco de euforia. Redondo no ha asistido al cónclave de la dirección socialista, porque no es miembro del partido. Fuentes de la dirección socialista han restado importancia a las palabras de Illa. “Tanto Redondo como Salazar le han ayudado en la campaña desde el principio”, aseguran estas fuentes.

El peso de Redondo en el PSOE

El peso de Redondo sigue aumentando en Ferraz. El gesto de Illa confirma el rol principal que ha jugado el jefe de Gabinete de Pedro Sánchez tanto en la operación para retirar a Miquel Iceta y colocar al ex ministro de Sanidad como en la campaña. Y eso que Redondo ha estado la mayor parte de la misma apartado por su positivo en coronavirus.

Sánchez lidera el PSOE sin oposición. Así que, según estas fuentes, las batallas internas se trasladan a los segundos y terceros escalones del poder orgánico. Y uno de ellos es la secretaría de Organización del partido, que actualmente ocupa Ábalos. Es año congresual en el PSOE, que celebrará su congreso federal en octubre. Sánchez será reelegido secretario general por aclamación, pero tendrá que renovar su ejecutiva. Y se esperan cambios importantes.

Ábalos y Redondo nunca han escenificado discrepancias en público. Es más, la única versión oficial que trasladan a los medios de comunicación es que son uña y carne. Frente a esa sintonía idílica, existe una pugna entre ambos. Redondo prefiere un secretario de Organización más próximo o menos contestatario, según se mire.

El nombre de Salazar, un clásico del PSOE andaluz ha estado en las quinielas al cargo de Ábalos. Santos Cerdán, secretaria de Coordinación Territorial, es otro de los aspirantes. Cerdán ha trabajado mano a mano con Ábalos, pero Redondo también juega a promocionarlo.

PSOE frente a Podemos e 'indepes'

Al margen de la gresca interna, la ejecutiva federal del lunes -sin la presencia de Redondo según Ferraz- ha servido para analizar los resultados de las elecciones catalanas. El PSOE entiende que las aguas bajan más calmadas en Cataluña y que el suflé del procés de 2017 se está desinflando. La victoria en votos y escaños del bloque separatista no se interpreta en el PSOE como un refuerzo a la vía independentista.

“Sánchez es el más reforzado, mucho más que Illa, que no podrá gobernar”, dicen estas fuentes. “La derecha está totalmente en descomposición, y eso es una buena noticia para el presidente”.

El único problema para el jefe del Ejecutivo es el cambio de roles en el separatismo catalán. ERC presidirá ahora la Generalitat, lo que puede afectar a su papel como aliado estable de Sánchez en el Congreso. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha arrancado varios compromisos al PSOE gracias a su entente con ERC y EH Bildu. Los republicanos aspiran a contar con la formación morada en su nueva mayoría parlamentaria, aunque su prioridad para formar Gobierno es Junts per Catalunya (JxCat).

"La posición que adopte Iglesias o, mejor dicho, su nivel de beligerancia ante demandas de ERC como el referéndum o los indultos puede condicionar la coalición", reconocen desde el PSOE.