Intercambio de documentos, llamadas de última hora, cruces de mensajes. El Partido Popular y Junts Per Cataluña protagonizaron ayer en el Senado un nuevo episodio de negociación y acuerdo para modificar otra legislación clave del Gobierno: la reforma fiscal, que tras su paso por la Cámara Alta regresará este jueves al Congreso para su aprobación definitva. Según ha podido saber Vozpópuli por fuentes de ambas formaciones, hay fumata blanca y se introducirán cambios de calado.
El PP, para asegurar que algunas de sus 54 enmiendas terminan colgadas en el Boletín Oficial del Estado, pactó este martes un trueque con Junts. Votó a favor dos de las enmiendas del partido de Carles Puigdemont: el IVA reducido para los productos lácteos y las bonificaciones fiscales para los clubes deportivos profesionales en las cotizaciones de los trabajadores contratados para la formación de menores de edad. Había una tercera en liza, relacionada con la tributación de los vapeadores, pero los populares recelaban de su admisión por "cuestiones técnicas". A cambio, Junts se abstuvo en todas las enmiendas del PP. Coalición Canaria hizo lo propio. Y el PNV, en una enmienda sobre el impuesto a las energéticas, también.
En definitiva, los socios de investidura de Pedro Sánchez abrieron "la puerta a modificar sustancialmente el texto aprobado por el Gobierno en el Congreso", celebran fuentes de la dirección popular en el Senado.
Para el Pleno de ayer, el PP forzó que, al margen del dictamen de la reforma fiscal, se sometieran a votación, una a una, todas las enmiendas. El motivo: "Hemos dividido cada propuesta para que las puedan apoyar por separado, justo lo contrario a lo que hace el PSOE, que suele meterlo todo en bloques para que sea un trágala", explica un dirigente popular.
Ahora queda el siguiente paso: que el Congreso avale los cambios introducidos por PP y Junts. Los de Alberto Núñez Feijóo están convencidos de que varias de sus modificaciones quedarán plasmadas de manera definitiva al texto. Lo que se traducirá en un ajuste sustancial a la reforma prevista inicialmente por la Moncloa. Match point para la oposición.
Sin ir más lejos, el PP da por hecho que se mantendrán vivas propuestas como la exención gradual del IRPF para los jóvenes de 18 a 35 años durante cuatro años para destinarlo a vivienda, emprendimiento, formación o natalidad, una medida que tendría un impacto en las arcas públicas de 2.100 millones y supondría un ahorro importante al colectivo juvenil. También la rebaja del impuesto de sociedades para Pymes. O la exención de impuestos para las ayudas a los afectados de la DANA en la Comunidad Valenciana. En este caso, el PP considera que sería incomprensible que el propio PSOE se opusiera. "No es dinero, no parece lógico que el Gobierno no lo apoye. Si no sale, vamos a dar caña porque es un robo, no se puede cobrar a la gente por las ayudas que le están dando", anticipan fuentes del grupo popular en el Congreso a este diario.
El impuesto a las energéticas
En un campo especialmente sensible para el Gobierno, el PP también ha maniobrado con una enmienda que busca poner trabas a la prórroga del impuesto a las energéticas. Motivo de discordia entre los socios de Sánchez. Fue el único punto en el que el PNV se abstuvo. Este miércoles hay prevista una reunión del Ministerio de Hacienda con los grupos parlamentarios para hablar sobre este asunto y todo parece indicar que habrá un nuevo plantón de Junts y los nacionalistas vascos.
Tras la votación de este martes en el Senado, el PP pone todo su empeño en rubricar la alianza con Junts en el Congreso, para que la reforma fiscal concluya el trámite parlamentario con una bajada de impuestos, marca de la casa, que deje en evidencia al Ejecutivo por dos motivos: su incapacidad para legislar y su derrota frente a una agenda alternativa impulsada por los populares que impactará de manera positiva en el bolsillo de los ciudadanos. Quedan menos de 24 horas y la moral en Génova 13 es de victoria.
Si la relación del PSOE con Junts, según denunció anoche el propio Carles Puigdemont en TV3, atraviesa horas bajas, el PP está decidido a sacar tajada. Como avanzó Vozpópuli, los populares han abierto una línea de comunicación directa con los independentistas catalanes en el contexto parlamentario. La semana pasada fue el pacto para suprimir el impuesto a la generación eléctrica que el Gobierno ha paralizado. Esta, los cambios en la reforma fiscal. PP y Junts, Junts y PP. La geometría variable de la política, una vez más, junta una pintoresca pareja de baile. La música ha empezado a sonar.
lepanto2012
17/12/2024 21:21
el PP es ya la misma basura que el PSOE
jicolera
18/12/2024 02:15
Menuda birria de bajada de impuestos. ¿Eso es todo? El PP siempre decepciona.
burt1985.eb
18/12/2024 12:54
Estará contento el Señor Núñez. Que le apoye Junts para apuntalar todo su poder territorial.