Ruido de sables en el Congreso de los Diputados. El regalo del Gobierno al PNV, ni más ni menos que un palacete en París valorado en unos doce millones de euros, ha supuesto para el Partido Popular la constatación definitiva de que en 2018, con la moción de censura a Mariano Rajoy, se consumó una traición irrevocable. Fuera la venda de los ojos, en el equipo de Alberto Núñez Feijóo asumen la realidad: no hay nada que hacer con los nacionalistas vascos. La relación está perdida. Al menos, "de momento y para largo tiempo". Así lo verbaliza un dirigente próximo al líder popular: "No nos va a servir para derribar a Pedro Sánchez".
Hace exactamente una semana, el grupo que comanda Miguel Tellado en la Cámara Baja desveló el gato que encerraba el decreto ómnibus que el Ejecutivo lleva este miércoles al Hemiciclo: la concesión al PNV de una sede del Instituto Cervantes que, antaño, durante la Guerra Civil española, fue sede del Gobierno Vasco en el exilio. El inmueble repercutirá de manera directa en las arcas de los jetzales con ingresos de millonarios al año.
A juicio del PP, esta maniobra es la última fase de un cortejo que ha devenido en una inquebrantable alianza entre el PNV y el PSOE. "Se ha superado todo", admiten en Génova, donde a estas alturas dan por imposible que los diputados nacionalistas en las Cortes puedan prestarse a la tarea de complicar la vida al Gobierno de coalición. Lo más lejos que llegarán, asienten, es a defender los intereses de su región. Esto se traducirá en algún que otro voto a favor de iniciativas de la oposición que beneficien a la industria vasca, como las enmiendas a la reforma fiscal para suprimir el impuesto a las energéticas. Y poco más.
En su día, después de la victoria pírrica en las elecciones del 23-J, Feijóo, en primera persona, trató de convencer a Andoni Ortuzar para que el PNV votase a favor de su investidura, que acabó siendo fallida. El jefe de Sabin Extea se cerró en banda con el pretexto de que, sí o sí, Vox tenía que formar parte de la ecuación, una barrera infranqueable. Y eso que Santiago Abascal, en un alarde de generosidad para allanar el terreno al acuerdo, anunció que renunciaba a cualquier pretensión de tomar asiento en el Consejo de Ministros. No hubo manera.
A lo largo de la legislatura, el PNV ha amenazado con hacer público lo que el PP puso encima de la mesa de negociación. "Se rompe España... Algún día quizá contaré lo que nos llegaron a ofrecer hace un par de meses", señaló el propio Aitor Esteban durante el Pleno que reeligió presidente a Sánchez. Lo más que se sabe es que el Ministerio de Industria, al partido que se erige como principal defensor de los intereses económicos y empresariales de Euskadi, le supo a poco.
El decreto ómnibus
La pregunta que se hacían muchos dirigentes en las filas populares hasta hace poco era por qué esa entrega del PNV con el PSOE. La respuesta, a ojos de un buen grupo de diputados consultados por Vozpópuli, se encuentra en acontecimientos como el apoyo al candidato Imanol Pradales tras las últimas elecciones vascas -a pesar de que empató en diputados con Bildu- o el "negocio redondo" del palacete parisino, que figura en el texto que se votará mañana en la Cámara y que contiene medidas de largo alcance, como prolongar el escudo social para familias vulnerables, ayudas al transporte o la subida de las pensiones.
Todavía hoy, la bancada popular duda sobre el sentido del voto. Buena parte de la dirigencia se inclina por rechazarlo, principalmente por la prebenda a los nacionalistas vascos. Feijóo comunicará su decisión este martes en el comité de dirección del PP. En cualquier caso, la decisión de Tellado de desplegar toda la artillería del grupo para denunciar el pelotazo inmobiliario del PNV ha vuelto a tensar la cuerda.
En los últimos meses, los populares han intentado establecer vías de colaboración con los nacionalistas para sacar adelante iniciativas legislativas. La táctica, en ocasiones, ha dado fruto. Pero la realidad que asumen con resignación en Génova es que, por mucho que en su ADN no estén los ideales de la izquierda, el PNV forma parte de la familia progresista. Es un satélite más en la órbita de Sánchez. No serán los votos de los nacionalistas los que lleven a Feijóo a la Moncloa. Lo reconoció el propio portavoz vasco recientemente: "El PP no se está esforzando en acercar posturas con el PNV, más bien todo lo contrario".
Para más inri, los nacionalistas vascos inician ahora un proceso congresual que ha aflorado tensiones internas, con una pugna del hoy portavoz en Madrid con el presidente del partido. No obstante, los dos dirigentes han sido actores clave en el acercamiento al PSOE, que no todos los cuadros comparten y que, a priori, no tiene vuelta de hoja. Mientras sean ellos los que sigan dirigendo el cotarro, en el entorno de Feijóo concluyen que las siglas del PNV estarán irremediablemente ligadas al futuro de Sánchez. Es lo que hay.
Ratwulf
21/01/2025 06:53
Esta es la oposición de Cuca y Borja… Así tenemos Sanchinflas para rato, para nuestra gran desgracia.
logowa4117
21/01/2025 08:35
¿Ahora se dan cuenta? Desde luego, con este PP no sé a dónde vamos.
pangeat1
21/01/2025 09:00
El PNV no me gusta nada, son falsos como Judas, pero la verdad es que ese palacete lo adquirió el PNV en los años 30 del siglo pasado y se convirtió en sede del gobierno Vasco en el exilio. Luego el régimen de Franco lo condición y pasó a ser titularidad del Estado. La devolución no es escandalosa. Escandaloso es el mercadeo del PNV para apoyar al sátrapa que hubiera a España.
palacheca
21/01/2025 14:19
Que el PP de Feijóo prefiera al PNV o a Junts antes que a VOX lo dice todo. ¡¡Adelante Sánchez, España es tuya!!
José Alejandro Vara
Es ironía?
Helena
Estamos todos convencidos de eso. En cualquier momento. No lo ha hecho ya porque es muy educado. Sánchez está muy preocupado por ese tema.
José Alejandro Vara
No creo, pero bueno.
MataNarcisos
21/01/2025 14:42
JAAAAjajaja..... Que echen combustible al Tractor de Aitor, y verán como votan lo que sea. El PNV, es un partido de vascos burgueses, que en pleno siglo XXI, siguen pensando como en el siglo XIV, y siguen en creencia de los valores racistas de Sabino Arana, de raza y zona, pensamiento pueblerino y arcaico, en el que los votantes del PNV parecen que aún viven. Y si como el Sanchismo, les da "cositas" como a los indios americanos daban los comerciantes del oeste, estos darán sus votos a quien sea. LA CUESTIÓN ES LLENAR EL DEPÓSITO DEL TRACTOR.
c.precast
21/01/2025 17:04
El problema no es el PNV, son los votantes del PNV que son una mezcla entre etarras de Bildu y secuaces de Tito Berni.... (puter@s amantes del polvoblanco en la nariz...)
Derry
21/01/2025 17:56
No puedes confiar en gentes que tienen como deportes populares cortar troncos, levantar piedras, tirar de la soga y arrastrar moles con bueyes. Ya lo decía el padre Arzallus, a quien el demonio abrase eternamente en el Infierno, el RH diferencial de los vascos y vascas hace que se consideren una raza superior; superior al Homo Antecesor o al búfalo cafre debe ser.
thabis
21/01/2025 18:43
Tienen que votar NO. El PNV va a lo suyo y le importamos un pimiento.
bocataking
21/01/2025 19:28
La chapela no les deja ver que Sánchez está en la cuenta atrás. Con política nacionalista de corto plazo Vox, los únicos que plantean cortar los privilegios, cada día con más seguidores. Como muy tarde en 2027 a revertir el expolio.
Termopidas
21/01/2025 19:42
PP tienen que votar NO... Dejen de una vez...de colaborar para que Sánchez se mantenga en el poder...PNV es un caso perdido... No a decreto ómnibus, es una estafa y chantaje de Sánchez...
Talleyrand
21/01/2025 20:14
Este PP esla mayorgarantia de Sanchez para perdurar mil años. Solo la madrileña puede ofrecerun cierto combate con opciones de ganar, eso si no se le pssa el arroz politico de tanto esperar a que alguien exija a sus cuadros lo evidente: Fuera Feijoo inmediatamente,