La cúpula de Más Madrid, matriz de Más País, busca fórmulas para definir los equilibrios internos en un momento de previsible crecimiento del partido. Las principales dirigentes de la formación activas en el ámbito madrileño quieren reducir el peso orgánico de Íñigo Errejón en esta nueva etapa. Según fuentes de Más Madrid, la portavoz en el pleno de la capital, Rita Maestre, la portavoz en la Asamblea, Mónica García y la exdirigente de IU Tania Sánchez quieren dar un enfoque centrado en el “feminismo” y encorsetar a Errejón.

Los movimientos internos son anteriores a la victoria de Más Madrid en las elecciones del 4-M. Pero el éxito de las elecciones autonómicas ha acelerado el debate interno y reforzado a los partidarios de dar más poderes a la “troika” formada por Maestre, Sánchez y García. En los chats de la formación se habla de esa opción como la más viable para lanzar la imagen regeneracionista del partido, según explican fuentes conocedoras de estos movimientos.

Errejón ha gozado a lo largo de los últimos días de mucha proyección mediática. La Moncloa ha decidido aupar al exnúmero dos de Podemos para que Más País "sustituya" a Podemos. Los asesores de Pedro Sánchez creen que Más País, gracias a sus nuevas alianzas regionales, puede aportar votos al bloque de izquierdas. Más aún de cara al previsible retroceso electoral de Unidas Podemos tras la salida de Pablo Iglesias.

Europa Press

Cuestión de aparatos

El centro neurálgico de Más País se halla en Madrid. Y en la capital tienen claro que la operación de crecimiento de la formación debe pasar por acuerdos regionales en el marco de un modelo confederal, y en sumar cargos rebotados del espacio de Unidas Podemos. Pero siempre con operaciones tácticas que no pongan en cuestión el liderazgo de las dirigentes que han hecho despegar la formación.

Se trata sobre todo de una cuestión de “aparatos”, explican las fuentes consultadas por Vozpópuli. Es decir, reducir la capacidad de Errejón de crear un núcleo dirigente alternativo al de los miembros de Más Madrid que han dirigido la campaña electoral madrileña. Las principales dirigentes del partido ponen sobre la mesa algunas decisiones de éxito, como no haber entrado en la dicotomía entre “fascismo y democracia”, por la que apostó tanto Iglesias como Ángel Gabilondo. Y también haber rechazado en pocas horas la oferta de Iglesias de concurrir en una lista conjunta en las elecciones del 4-M.

Algunas fuentes sostienen que Errejón intentó influir en dicha campaña electoral. Oficialmente, tanto él como Maestre formaron parte del equipo de campaña de Mónica García. Los dos la acompañaron en el escenario en la noche electoral. Pero fuentes de la formación errejonista aseguran que el exnúmero dos de Podemos tuvo en realidad un papel residual.

Ahora se trata buscar perfiles aptos para el asalto al espacio de la izquierda alternativa al PSOE. En ello trabaja sobre todo Tania Sánchez, quien es "uña y carne" con Mónica García, según varias fuentes, y ha apostado por tener quedar en segunda línea para favorecer que la nueva sigla electoral tenga una imagen regeneracionista.

Errejón, la "pegatina"

Las principales dirigentes de Más Madrid sostienen que Errejón puede mantener su papel público, pero no contar con mucho peso orgánico. Algunos hablan directamente de él como de “pegatina” del partido. Es decir, una figura más simbólica que efectiva, y con una difícil proyección como cabeza de lista y candidato para las próximas elecciones generales.

Además está el debate entre la “alternativa verde”, que Errejón quiere lanzar a nivel nacional, y el partido a tracción feminista, que impulsan las otras dirigentes. El esquema que con toda probabilidad se impondrá será el de combinar ambos elementos para llegar a un electorado joven desilusionado con el PSOE y Podemos, pero blindando el poder orgánico en las manos de las concejales y diputadas autonómicas que ya controlan la maquinaria del partido.

Errejón tiene mucha experiencia en la construcción de un partido político. Estuvo al mando de la organización de Podemos desde 2014 hasta 2016, pero sus maniobras generaron la sospecha de Iglesias que acabó en el enfrentamiento de Vistalegre II. Es por ello que la intención del sector feminista del partido es salvaguardar la aportación de Errejón en el ámbito ideológico y de proyección mediática, pero frenarle en el ámbito orgánico.