La ley trans que se debate este martes en el Congreso de los Diputados pone a Íñigo Errejón en la diana de las feministas históricas afines al PSOE. El pasado 17 de marzo, Más País-Compromís, ERC, CUP y JxCat presentaron en la Cámara Baja una proposición "para la igualdad real y efectiva de las personas trans" con el fin de desbloquear el borrador de la norma auspiciada por Irene Montero que se encuentra encallada en el seno del Gobierno.

"La ley de Montero y la de Errejón son las mismas, son igual de temerarias", critican desde la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, movimiento integrado por distintas asociaciones feministas y clásicas activistas vinculadas al PSOE. "Bajo la apariencia de defender los derechos de las personas transexuales buscan convertir en un derecho la libre elección del sexo legal para toda la población", denuncian.

"Errejón, Oltra y todos los dirigentes de los partidos que han presentado este texto han crecido al calor de las teorías queer, beben de esos discursos. Están empapados de ellos y saben que gozan de simpatía por determinados sectores. Deberían conocer los riesgos que suponen leyes de este tipo para las mujeres y, sobre todo, para los menores", explica a Vozpópuli Ángeles Álvarez, exdiputada socialista, veterana del feminismo y miembro de la mencionada alianza.

¿Abstención del PSOE ante la 'ley trans'?

A la espera de que el proyecto impulsado desde las filas de Unidas Podemos -y elaborado como texto jurídico por el Ministerio de Igualdad- reciba el visto bueno de la parte socialista y llegue al Consejo de Ministros, los Grupos Parlamentarios Republicano y Plural decidieron presionar por vía parlamentaria. Pero el PSOE no ha querido revelar aún el sentido de su voto. Aunque todo apunta a la abstención. "Facilitaremos la toma en consideración", adelantan fuentes socialistas a este diario.

El voto de Unidas Podemos, en cambio, será un 'sí' rotundo. "La ley trans que se vota el martes en el Congreso es la ley trans que ha realizado el Ministerio de Igualdad. ¿Cómo se va a oponer Unidas Podemos a una norma que ha hecho el ministerio?", plantean.

Fuentes parlamentarias consultadas por este diario consideran que los socialistas no pueden votar en contra, ya que eso les posicionaría en la misma línea que PP y Vox. Tampoco ven sentido al voto favorable después del enfrentamiento público que han mantenido los partidos de la coalición a tenor de la ley trans de Montero a lo largo de los últimos meses. Sería "lógico", dicen, que se decantasen por la "abstención".

Fuentes parlamentarias consideran que el PSOE no puede votar en contra, algo que les posicionaría con PP y Vox

La Alianza contra el Borrado de las Mujeres considera que "está bien" que el PSOE "se haya mostrado prudente" con este asunto, pero que "es hora de que sea valiente". "Esperamos que esta propuesta no continúe avanzando en los trámites. "El PSOE no puede apoyar una ley contraria a los pronunciamientos públicos que ellos mismos han hecho. Queremos escuchar su argumentación desde la tribuna", apunta Álvarez, ex diputada del partido.

La toma en consideración de la Proposición de Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans se debatirá este martes a las 15.00 horas. Según sus autores, tiene por objeto "promover y garantizar la igualdad real y efectiva de las personas trans mediante el reconocimiento del derecho a la identidad de género libremente manifestada, como exigencia de la dignidad humana y requisito para el libre desarrollo de la personalidad".

La propuesta "regula el procedimiento y requisitos para la rectificación registral relativa al sexo y, en su caso, nombre de las personas". Además, "establece principios de actuación para los poderes públicos y prevé medidas específicas en los sectores público y privado, destinadas a garantizar la plena igualdad de las personas trans en los ámbitos sanitario, educativo, laboral, penitenciario y deportivo". 

Denuncias de la Alianza

Para Ángeles Álvarez, de la Alianza Contra el Borrado, este texto es igual que la ley trans de Igualdad "porque todos los escriben las mismas personas". "No es una ley sobre transexualidad. De hecho, introducen el concepto 'trans' como un paraguas para abarcar a cualquier persona que no se adscriba a los mandatos tradicionales de género: transgénero, no binarios, género fluido, travestis ocasionales, género neutro... Situaciones no comparables que no pueden tener igual tratamiento jurídico que los derechos de los transexuales", advierte.

La exdiputada de PSOE critica que estos textos utilizan una terminología "de borrado de las mujeres" y eliminan palabras como "viuda". "Usan 'cónyuge gestante', 'progenitor no gestante', 'personas trans con capacidad gestante' y el extraño concepto 'cónyuge supérstite gestante' para definir a las viudas", explica.

Además, dice, abren el deporte femenino a la participación "de varones autodeterminados como mujeres". Algo que considera "tramposo". Por otro lado, Álvarez denuncia la "censura" que se introduce en alguna de las disposiciones finales.

Sanciones administrativas

"El borrador del Gobierno planea establecer sanciones administrativas desde 200 hasta 150.000 euros por 'discurso de odio' por transfobia. En los últimos años venimos presenciado la estrategia de utilizar acusaciones de odio y transfobia contra todas las feministas que cuestionan la doctrina que trata de imponer la idea de que el género es una 'identidad'", asegura.

Acusa al Ministerio de Igualdad y a los partidos promotores de iniciativas similares como la de Más País y el resto de fuerzas de los grupos Plural y Republicano de "no escuchar a las feministas" y de "engañar a la sociedad española".

"Se vende que estas propuestas legislativas tratan sobre Derechos Humanos cuando en realidad tratan sobre el negocio de la 'identidad de género', que sufragará el Estado, y en el que las niñas, niños y adolescentes serán conducidos a ser los principales usuarios. Los españoles tienen derecho a conocer cuáles son las implicaciones de convertir el sexo jurídico en una elección personal", concluye.

Por su parte, Íñigo Errejón celebra el debate de su proposición en el Congreso porque "no hay mejor forma de luchar contra la LGTBIfobia que conquistar nuevos derechos".