La salida de Pablo Iglesias y los movimientos del núcleo de Irene Montero para hacerse con la organización de Podemos están generando mucha incertidumbre en el ámbito sindical. Más allá de lo que es el apoyo directo al PSOE, entre los sindicalistas que se consideran más afines al espacio político hasta ahora controlado por Podemos se difunde la tesis de que es necesario entrar en una nueva etapa y con nuevos actores. Especialmente en Comisiones Obreras crece la sensación de que es importante salvaguardar a Yolanda Díaz como nueva referente política, y que es conveniente que la ministra se aleje de Podemos al ser un partido ya en descomposición.

Fuentes sindicales revelan que hay al menos tres secciones importantes de Comisiones Obreras vinculadas a la administración pública cuyos dirigentes principales se han manifestado en favor de empujar a Yolanda Díaz para que se aleje de Podemos. Creen que el partido morado sin Iglesias y liderado de facto por Irene Montero como mucho sobrevivirá a otro ciclo electoral, y consideran conveniente para la ministra de Trabajo sumarse a la nueva plataforma que está tejiendo Íñigo Errejón y que se inspirará en el partido verde alemán. Su modelo "confederal" buscará el apoyo de otras fuerzas a tracción regional; es decir, partidos como Compromís en Valencia; el de Teresa Rodríguez en Andalucía y posiblemente el de Ada Colau en Cataluña.

La relación de Yolanda Díaz con el sindicato liderado por Unai Sordo es muy importante. La dirigente gallega proviene de una familia de sindicalistas comunistas muy conocida en Galicia. Por tradición familiar está vinculada al PCE, al que sigue inscrita, y que ahora lidera Enrique Santiago. Santiago es considerado uno de los dirigentes más afines a Iglesias y trabaja desde hace tiempo en la fusión entre IU y Podemos. Es por ello que en Podemos confían en que Yolanda Díaz respete y acate las órdenes del PCE, aunque otros dirigentes morados también creen que puede haber llegado el momento para la ministra de lanzarse en nuevas experiencias.

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Garantía para la Moncloa

Yolanda Díaz sabe que el grueso de sus apoyos hoy en día se halla en el sindicato. Y concretamente en CCOO. Sordo la respalda y ha llegado incluso a defenderla ante Pedro Sánchez. La salida de Iglesias ha reforzado su papel en el Gobierno, y Díaz quiere aprovechar la situación para lanzar su imagen de buena gestora. Es la ministra del grupo de Unidas Podemos mejor valorada en las encuestas. Y al mismo tiempo una garantía de tranquilidad para la Moncloa.

Su receta pasa por juntar firmeza en los asuntos sociales con una línea más conciliadora, al menos en las formas, que la de Iglesias. "La legislatura empieza ahora", afirmó el pasado lunes para hablar de la llegada de los fondos europeos, y dejando la puerta abierta a un momento de "cambio" para todo el Ejecutivo tras la salida de Iglesias. Fuentes de Podemos asumen que Díaz quiere demostrar con esas declaraciones que hay un nuevo de rumbo con respecto a la etapa de Iglesias, aunque desde la dirección señalan que los ejes políticos del pablismo no se tocarán. Es decir, que Yolanda Díaz seguirá exigiendo el cumplimiento del acuerdo de investidura firmado en 2019.

Recientemente ha sorprendido que Yolanda Díaz se rodeara de dos cargos de los comunes cercanos a Colau y al partido verde europeo que Errejón quiere seducir. Para algunos en el partido morado se trata de un movimiento táctico de Díaz que la acerca a la alcaldesa de Barcelona, otra dirigente que según aseguran fuentes de los comunes está estudiando la viabilidad de una nueva etapa política más allá de Unidas Podemos. Díaz, además, trabaja con mucha cercanía con catedráticos de derecho laboral muy cercanos a Comisiones Obreras.

Para algunos en el partido morado las voces sindicales son "globos sondas" lanzados para ver hasta dónde está dispuesta la ministra a marcar un perfil propio al margen de Irene Montero. Pero también para intentar que "se haga una idea" a la posibilidad de que le queda más futuro como cabeza de lista de una plataforma de izquierda que supere el espacio de Podemos, a ser un simple rostro electoral controlado por el grupo de Irene Montero.

El esquema de partido bicéfalo que, en efecto, prepara la dirección de Podemos consolida a Yolanda Díaz en el gobierno, pero la aleja de todas las elecciones estratégicas del partido. Sin embargo, algunos en Podemos apuntan a que esa ecuación no convence del todo a la ministra. Irene Montero, por su parte, está intentando acercarse a ella para ganarse su confianza después de unos meses de alejamiento.

En el lado errejonista se descartan, de momento, ofertas directas o algo parecido hacia la ministra. Pero la orden de la dirección de Más Madrid, o sea de Más País, es intentar sumar al proyecto "a todos los que quieran". Es un esquema muy parecido al de la OPA hostil que se hizo con Podemos e Izquierda Unida entre 2014 y 2015, recuerdan cuadros del partido morado. "En aquel momento, cuando se vio que Podemos iba a arrasar, a los de IU les quedó solo decidir si dar el salto o quedarse. Y los que se quedaron tuvieron luego que pedir permiso para entrar", resume un dirigente de Podemos que ahora considera que en el partido morado se está generando un problema parecido.