2020 ha roto todos los registros. Más de 23.000 inmigrantes llegaron en patera a Canarias de forma irregular. La saturación de las instalaciones se convirtió en un problema de primer orden para las autoridades locales… y para el Gobierno, que no encontraba la vía para devolver a todas esas personas a sus países de origen. De acuerdo a las cifras a las que ha tenido acceso Vozpópuli, sólo se logró repatriar a 480 personas en todo el año.

La evolución de las cifras refleja la presión migratoria que se vivió a lo largo del año. 129 embarcaciones llegaron a las costas canarias en 2019, frente a las 745 que lo hicieron en 2020. Lo mismo se puede decir del número de personas: de 2.687 se pasó a 23.023. Los datos figuran en el dossier elaborado por el Ministerio del Interior titulado Inmigración irregular 2020, con los datos acumulados del 1 de enero al 31 de diciembre.

Unas estadísticas que se tradujeron en escenas ya conocidas como la del muelle de Arguineguín, colapsado por la creciente llegada de embarcaciones. El Gobierno tuvo que recurrir a medidas drásticas para ubicar a todas estas personas: desde el acondicionamiento de cuarteles militares en desuso hasta abrir las puertas a unos hoteles que estaban vacíos por el desplome del turismo a causa de la pandemia.

De esos 23.023 inmigrantes que llegaron a Canarias, el Ejecutivo sólo logró devolver a sus países de origen a 480 que no cumplían con los requisitos de acogida o asilo. Son cifras que figuran en una respuesta escrita del Gobierno a preguntas registradas por Vox en el Congreso de los Diputados.

Presión migratoria en Canarias

Fuentes del Gobierno consultadas por este diario señalan que las cifras corresponden exclusivamente a los últimos dos meses del año, que es cuando se logró desbloquear la devolución a los países de origen. "Son muy buenas cifras", señalan. Hasta entonces, la pandemia del coronavirus había propiciado el cierre de las fronteras, impidiendo que se aplicasen los convenios de repatriación.

"Debido a las restricciones de movilidad internacional derivadas de la actual situación de pandemia, provocado por el virus COVID-19, muchas fronteras exteriores permanecen cerradas imposibilitando la realización de viajes para repatriaciones o dificultando esta labor por la exigencia de ciertos requisitos a cumplir", señala el Gobierno en otra respuesta parlamentaria. "Se están manteniendo contactos con los distintos países de origen con el objetivo de poder retomar las repatriaciones lo antes posible".

Las mafias dedicadas al tráfico de seres humanos explotaron ese bloqueo para lanzar más barcazas a aguas del Atlántico. Asimismo, la situación de pobreza y desequilibrio derivada de la pandemia propició que más inmigrantes tratasen de llegar a las costas canarias. Un cóctel que, según el Gobierno, propició esa saturación en las Islas.

Reubicaciones, traslados y repatriados

¿Qué ocurrió con el resto de personas? Como contó Vozpópuli, en 2020 se trasladaron a 2.168 personas de Canarias a la Península. Todas ellas, según la Secretaría de Estado de Migraciones, formaban parte de colectivos vulnerables: “Deterioro físico, psicológico, u otras circunstancias económicas, sociales o familiares”. Por tanto, merecedoras de la condición de asilo. De esas 2.168 reubicaciones, 1.447 se llevaron a cabo en el último trimestre del año.

Al mismo tiempo, el Ministerio del Interior trabaja en la adjudicación de un contrato a aerolíneas privadas que permitiría redoblar los esfuerzos de devolución de inmigrantes a sus países de origen. Para ello cuenta con unos fondos próximos a los diez millones de euros. Tras descartar una oferta de Canary Fly por no haber presentado la documentación exigida, el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska debe optar entre las propuestas presentadas por dos Uniones Temporales de Empresas (UTE): la conformada por Air Europa y Aeronova, y la de Air Nostrum Líneas Aéreas del Mediterráneo y Evelop Airlines.

A día de hoy, miles de inmigrantes que no cumplen con los requisitos de asilo permanecen en las Islas a la espera de ser devueltos a sus lugares de origen. Desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones aseguran que trabajan en el acondicionamiento de nuevas instalaciones para acoger a los inmigrantes que aún permanecen en hoteles. La irrupción del temporal Filomena -señalan desde el departamento- retrasó la ejecución del proyecto y el traslado de las personas que llegaron a Canarias por vía irregular.