Ignacio Sánchez Galán ha pedido las primeras diligencias de prueba en el caso Villarejo. El presidente de Iberdrola, al que acaban de imputar en el procedimiento por presuntas irregularidades en el pago de estos servicios, ha solicitado al magistrado que acuerde tres declaraciones clave -entre ellas de dos exempleados de la compañía- en aras a desmontar el famoso informe que denunció un sistema facturas falsas para costear los servicios del policía. Igualmente, avisa que ese documento se depositó ante notario junto con material robado de la empresa.

Así lo plasma en un escrito al que ha tenido acceso Vozpópuli y en el que avanza que las personas que están detrás de la redacción de este documento manifestaron tener enemistad contra él. De este modo, solicita al instructor Manuel García Castellón que escuche en sede judicial en calidad de testigo a Marcos Peña (el que fuera jefe de seguridad bajo la presidencia de Íñigo de Oriol), Ángel Zarabozo (colaborador de Peña en dicha área) y José Luis Ramallo. Este último, exdiputado del PP, es el dueño de la notaría a la que se llevó el famoso informe de José Luis del Olmo.

El que fuera directivo de Funciones Corporativas depositó ante notario en diciembre de 2004 un informe que denunciaba que la compañía empleó a Casesa -su antigua proveedora de seguridad- para pagar los servicios del primer proyecto al comisario. Según plasmó en el escrito al que adjuntó cerca de una decena de facturas sobre este asunto, se impulsaron "actividades anómalas" para costear fuera del circuito legal un encargo confidencial. Añadió que estaban al tanto de estos hechos una serie de empleados, entre ellos Antonio Asenjo (sucesor de Marcos Peña en el área de Seguridad) y el propio Sánchez Galán.

"El Sr. Del Olmo no es testigo en el presente procedimiento. Es un coinvestigado que aporta un pretendido testimonio de referencia (...). El depósito notarial incluyó una serie de facturas ilícitamente sustraídas de Iberdrola. Un extremo que, a buen seguro, habría llamado la atención de cualquier fedatario público. Por lo demás, esta praxis parece no haber sido casual", explica la defensa del presidente de Iberdrola. En el escrito apunta además a la manifiesta enemistad entre Marcos Peña con Sánchez Galán y a la existencia de un posible complot auspiciado junto con el exdirectivo díscolo y el notario, íntimo amigo de Peña.

Del Olmo y su papel de controller

El escrito del presidente de la eléctrica se produce apenas un día después de que conocer que la Fiscalía Anticorrupción ha solicitado la imputación en esta pieza del caso Tándem de Iberdrola Renovables. Los fiscales consideran que debe responder en la causa al ser ésta la que abonó el coste del último encargo de Iberdrola a Villarejo. Éste llevó por nombre proyecto Wind y consistió en acreditar la solvencia de un socio rumano que se negó a pagar un laudo que perdió contra la eléctrica. Los contratos firmados antes de esa fecha quedan fuera de la causa porque la reforma que permitió la imputación penal de las personas jurídicas data de 2010.

El magistrado preguntó también a los fiscales que respondieran en relación a la querella interpuesta por Iberdrola contra Del Olmo. La misma comenzó investigándose en los juzgados de Bilbao pero se derivó a la Audiencia Nacional, en contra del criterio de la vasca. Ahora el juez pregunta si es posible dar carpetazo a estas diligencias; un extremo que implicaría que Del Olmo dejaría de ser querellado e Iberdrola perjudicada.

Sánchez Galán recuerda al respecto que este exdirectivo no es testigo, sino que está imputado por unos hechos que no tienen que ver con la querella. Además, cuestiona que visara las facturas sospechosas y no avisara a ningún superior del asunto. Del Olmo explicó en una de sus múltiples declaraciones ante los investigadores que no recordaba si había enseñado el documento a su entonces superior José Luis San Pedro (exnúmero dos de la compañía y también imputado). Según apuntó, no lo hizo por temor a represalias y a perder su puesto de trabajo.

Nueva visita ante el juez

Ahora Galán contraataca para invalidar el documento y afirma que su versión choca con la mantenida por los directivos de la compañía. La versión de los hechos sostenida por el Sr. Del Olmo no ha sido confirmada por ninguna de las personas que expresamente aquél señala y que ya han tenido oportunidad de explicarse ante el Instructor. Ni Asenjo, ni Insunza ni Rebollo ni San Pedro han adverado tal versión. Es más, este último niega hacer recibido el documento", responde el máximo responsable de la compañía.

También cuestiona que el papel se llevara en aquel 2004 a una notaría de Madrid cuando se confeccionó en Bilbao y añade que Del Olmo ya apuntó ante el juez en una de sus primeras comparecencias (diciembre de 2019) que Marcos Peña tenía una enemistad manifiesta con Sánchez Galán, entonces consejero delegado. "Estaba continuamente buscando información por esos años para ver si involucraba a Galán en alguna cosa sucia", dijo Del Olmo en su testifical.

Por eso solicita que vuelvan a desfilar ante el juez Peña, Zarabozo y Ramallo. Los tres declararon ya como testigo en el marco de esta pieza decimoséptima que se abrió en octubre de 2019 tras hallar entre el material incautado al comisario material de los encargos de la eléctrica. Esta misma semana el exdirector de seguridad Antonio Asenjo ha solicitado al juez que incorpore el famoso informe de Interior de compatibilidades del comisario con el fin de tratar de desmontar el delito de cohecho que se le atribuye al haber contratado a un policía entonces en activo.