La empresa española PAP Tecnos ha recurrido la decisión del Ejército de Tierra de adjudicar la fabricación de un elemento clave en el vehículo VCR 8x8 Dragón, proyecto estrella del cuerpo militar para su renovación armamentística. Se trata de la torre remota de 30 mm, uno de sus sistemas de armas principales. La compañía considera que la elección de Escribano -adjudicataria en el proceso- “resulta contraria a Derecho”, sin cumplir con los requisitos de madurez exigidos.

El VCR 8x8 Dragón es el blindado en el que el Ejército de Tierra deposita buena parte de sus proyectos de cara a futuro. Se trata de un vehículo que dispondrá de diversas modalidades en función de la misión y de la unidad en la que se integre. Además de la tecnología que integrará, los mandos militares consideran que su incorporación al Ejército supondrá una revolución en el concepto de brigada, tanto en el despliegue de los efectivos como en las capacidades que se adquirirán.

El Ministerio de Defensa está sacando a licitación la fabricación de algunas de sus partes más significativas, con el objetivo principal de que la industria española se haga cargo de la práctica totalidad del proceso. Entre esas partes figura la torre remota de 30 mm, sistema de armas clave en el proyecto. La Dirección General de Armamento y Material (DGAM) del Ministerio adjudicó recientemente su construcción a Escribano Mechanical & Engineering.

La torre del 8x8

Pero PAP Tecnos, que también participó del concurso, ha presentado un recurso sobre la decisión adoptada por la DGAM: “Se han infringido de forma manifiesta e insubsanable las normas y principios del procedimiento de selección del suministrador”, afirman desde la compañía. Aseveran que la DGAM modificó algunos de los criterios de valoración, lo que evitó que la propuesta de PAP Tecnos fuese la mejor valorada económicamente, como así había sido considerada en un primer momento.

Además, la empresa considera que el proyecto de torre presentado por Escribano “incumple
de manera manifiesta los requerimientos técnicos exigidos en el procedimiento, poniendo en riesgo el programa y la seguridad de los usuarios”.

En concreto, denuncian que el adjudicatario fue invitado a participar en el proceso “pese a no haber participado en el programa de reducción de riesgo” y que, además, “ha presentado un sistema de armas que incumple el requisito de madurez tecnológica exigido”: “La torre seleccionada es un producto todavía en fase de desarrollo”.