La Assemblea Nacional Catalana (ANC) quiere rearmarse después de la escisión que sufrió -siete de sus secretarios abandonaron la entidad- y del distanciamiento con ERC por su oposición a la política posibilista con Madrid. En esta nueva legislatura, y tras pedir un acuerdo de gobierno entre partidos independentistas, han tenido ya varias reuniones con altos cargos catalanes. Tras mantener encuentros con la presidenta del Parlament, Laura Borràs o el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, el último en recibirlos ha sido el conseller de Economía, Jaume Giró, a quien han pedido que los catalanes paguen los impuestos de ámbito estatal a la Agencia Tributaria catalana.

En la reunión, celebrada este jueves, la ANC le ha trasladado propuestas concretas de tipo económico, financiero, fiscal y energético para incorporar en el plan de gobierno. Así lo expresan desde la propia entidad: "Acciones clave en el camino hacia la independencia y que se pueden hacer desde las instituciones".

La primera de estas propuestas ha sido la de "facilitar que la administración y las empresas públicas paguen sus impuestos a la Hacienda catalana y simplificar los mecanismos para ejercer la soberanía fiscal tanto a las personas como a las empresas". Asimismo, han pedido al ex banquero que en la estrategia de adjudicaciones públicas favorezcan "la proximidad" y "dejar atrás la dependencia de las grandes adjudicatarias del Ibex-35".

Bancos catalanes

Por lo que respecta al sector de las energías, desde la ANC se decantan por las "energías renovables controladas desde el territorio" para que "no nos puedan apagar la luz cuando querremos declarar la independencia".

Por último, le han solicitado una "estrategia de soberanía financiera" para trabajar con las entidades catalanas que no se fueron ni cambiaron su sede" o con "entidades fuera del control del Estado". Este último caso se aplica al banco independentista 11Onze, que logró una inversión millonaria y que busca ubicarse en otro país fuera de España para operar bajo el paragua del Banco Central Europeo, pero eludiendo el control del Banco de España.

Fiasco soberanista

Según los últimos datos a los que tuvo acceso este medio, solo 98 personas habían pagado el IVA -hasta el tercer trimestre- y el IRPF de 2020 a través de la Hacienda catalana.

Se trata de una cifra muy pequeña si se tiene en cuenta que en junio de 2019 hubo 3.741.774 contribuyentes que presentaron su declaración de la renta desde Cataluña, y que 686.185 personas y empresas pagaron el IVA de ese mismo año a través del régimen general y 52.084 a través del régimen simplificado a la AEAT.

La Agencia Tributaria de Cataluña facilita en su web un depósito bancario para poder pagar presencialmente o por internet, pero la idea no ha fraguado tampoco entre los independentistas. Por eso desde la ANC quiere reactivarla.

Hacienda estatal

Los datos desde 2018 reflejan que, año tras año, cada vez menos catalanes se han animado a hacer este trámite intermedio con la agencia autonómica: en 2018 hubo 192 catalanes que pagaron a través de la Hacienda catalana. En 2019, fueron menos: 143 personas. Y en 2020, los últimos datos del tercer trimestre reflejan un total de 98 catalanes.

La Hacienda catalana es una de las entidades que el nacionalismo considera una “estructura de Estado” clave para sus planes secesionistas. La Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha iniciado en el pasado distintas campañas para animar a los independentistas a pagar los impuestos estatales a través de ella. El objetivo es disponer de un registro de patriotas fiscales ante el eventual escenario de que se lleve a cabo una insumisión fiscal al Estado después de una nueva declaración de independencia.

Ahora han podido trasladar esta idea al consejero del ramo, y esperar que se faciliten los trámites para convencer a más independentistas a que se unan a pagar sus impuestos a la Agencia Tributaria de Cataluña.