La presidenta del Parlament, Laura Borràs, ha propuesto este miércoles al vicepresidente de la Generalitat en funciones, Pere Aragonès (ERC), como candidato a la investidura a la Presidencia de la Generalitat, pese a que todavía no tiene garantizados los votos para ser escogido nuevo jefe del Ejecutivo catalán.

Lo ha anunciado en una breve comparecencia desde el Despacho de Audiencias de la Cámara catalana, después de haber finalizado la ronda de contactos con los grupos parlamentarios, por lo que Aragonès se someterá al primer intento para ser investido en el pleno de este viernes.

"Después de llevar a cabo la preceptiva ronda de consultas con los representantes de los grupos parlamentarios de esta Cámara, he constatado que el candidato con más posibilidades de resultar investido presidente de la Generalitat de Cataluña es el diputado Pere Aragonès i Garcia", ha afirmado en la comparecencia.

Borràs ha explicado que, tras el anuncio, firmará la propuesta de Aragonès como candidato a la investidura y la convocatoria del pleno para este viernes a las 10.00 horas.

El candidato republicano llegará a este primer debate de investidura sin los votos garantizados para ser presidente, ya que de momento solo cuenta con el apoyo de los 33 diputados de su formación.

Pendiente de Junts y la Cup

Pese a estar negociando con Junts desde hace semanas, los republicanos y la formación de Carles Puigdemont todavía no han cerrado un acuerdo, y la portavoz de Junts en el Parlament, Gemma Geis, ha advertido este mismo miércoles de que "previsiblemente" la elección de Aragonès no tirará adelante el viernes, aunque espera lograr un pacto en los próximos días o semanas, como confió el martes el secretario general del partido, Jordi Sànchez, en una conferencia.

Uno de los principales escollos para desencallar el acuerdo es el papel que debe tener el Consell per la República: Junts quiere que este órgano, presidido por Puigdemont, tenga más peso y sea el espacio que coordine la estrategia independentista, mientras que ERC lo rechaza y prefiere que esta coordinación se lleve a cabo en otro órgano en el que participen todos los partidos y entidades favorables a la independencia.

Se prevé que en las próximas horas sigan las negociaciones entre los dos partidos para explorar un acuerdo de última hora, como viene siendo habitual en las últimas legislaturas.

Si finalmente se acaba desencallando el acuerdo con Junts, Aragonès todavía necesitará los votos de la CUP para ser investido, que tampoco tiene garantizados en estos momentos, pese a que los 'cupaires' llegaron a un preacuerdo con ERC.

Este preacuerdo debe ser validado por las bases de la CUP y las organizaciones que forman parte de la candidatura, que están debatiendo entre este miércoles y el jueves su posicionamiento en la investidura, y algunas de las organizaciones ya han avanzado que se opondrán.

Primera o segunda vuelta

En el pleno del viernes, Aragonès expondrá su programa de gobierno y, tras las intervenciones de los grupos, se votará: en este primer intento, para ser investido presidente de la Generalitat necesita obtener mayoría absoluta, es decir, 68 votos.

Si no lo consigue, se celebraría una segunda vuelta en la que para convertirse en el nuevo presidente del Govern solo necesitaría tener mayoría simple, es decir, más votos a favor que en contra.

El reglamento del Parlament establece que esta segunda vuelta debe celebrarse dos días después del primer pleno de investidura, por lo que en principio caería en domingo, pero Borràs estudia la posibilidad de hacerlo el martes al considerar que este plazo debe ser dos días hábiles.