El presidente Quim Torra ha dado la legislatura por cerrada este miércoles, solo dos días después de que el máximo mandatario del Parlament, el republicano Roger Torrent, decidiera acatar la orden de la Junta Electoral Central de desalojarle de su escaño en la cámara. Torra ha comparecido ante los medios a las 12.00 horas y ha anunciado la convocatoria de nuevas elecciones autonómicas, tras una legislatura que ha durado poco más de dos años y en la que no ha sido posible aprobar los presupuestos para Cataluña en los últimos tres ejercicios. "Esta legislatura no tiene más recorrido político", ha dicho Torra.

El presidente ha lamentado la ruptura de la "unidad" entre las formaciones independentistas. "La legislatura no tiene recorrido si no se rehace la unidad", ha añadido Torra. El presidente ha insistido en que era "imprescindible" defender "la soberanía del Parlament, que es el que pone y quita presidentes". Torra ha pedido "coraje y lealtad" y que los catalanes "tengan un gobierno que no desfallezca ante los embates de un Estado autoritario y represor".

Torra ha dicho que es "la hora de la máxima responsabilidad". "El Govern tiene aún cosas importantes que resolver", como los presupuestos de este año, que ha definido como "un proyecto de país". Ha anunciado que las cuentas serán aprobadas esta tarde en el Consejo Ejecutivo para llevarlos al Parlament. "Quiero un país que respete un principio de radicalidad democrática", ha dicho Torra. 

El presidente ha definido también como "obligación" saber cuál es la postura del Gobierno central sobre "poner fin a la represión y respetar los principios democráticos". Y ha anunciado que mantiene su reunión de la semana que viene con el presidente Pedro Sánchez. Pero también ha dicho que anunciará la fecha de las elecciones en cuanto los presupuestos sean aprobados. 

"Hemos de avanzar hacia el objetivo de avanzar hacia el mandato del 1 de Octubre, reencontrándonos todos en la unidad", ha concluido Torra.

A pesar de ser socios de Gobierno, la lucha entre JxCat y ERC viene de lejos y se ha agudizado en los últimos meses. Sobre todo tras la decisión de ERC de permitir la investidura del socialista Pedro Sánchez a cambio de la formación de una mesa de negociación a la que los republicanos quieren llevar el referéndum de autodeterminación y la amnistía de los líderes independentistas condenados por la consulta ilegal del 1-O. Una mesa en la que JxCat no ha confiado en ningún momento porque consideran que no ofrece ningún tipo de garantía. Además, los posconvergentes creen que esta negociación tendría que haberse dado primero en Cataluña para acordar entre las formaciones independentistas qué asuntos deberían intentar acordarse con el Gobierno central.

El coordinador nacional de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Pere Aragonés, y el portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián.

Así las cosas, con la convocatoria electoral ya sobre la mesa, comienzan las quinielas sobre quiénes serán los cabezas de cartel para unos comicios en los que casi todas las encuestas dan por ganadores a los republicanos. Sería la primera vez que ERC se alzara con la victoria en Cataluña, aunque, para gobernar, todo indica que necesitarían de apoyos. Y es ahí donde entran las posibles coaliciones. Atendiendo a lo que ha sucedido con el Gobierno central, entraría dentro de la lógica un posible pacto entre ERC y el PSC. Y, si no dan las cuentas, se buscaría el soporte de En Comú-Podem. Las tres  formaciones ya colaboran en el Gobierno y en el Ayuntamiento de Barcelona, donde Ada Colau dirige en coalición con el socialista Jaume Collboni y con el apoyo externo del republicano Ernest Maragall

Candidato Puigdemont

En JxCat no estaban especialmente interesados en una convocatoria electoral, pues, a día de hoy, no cuentan con un candidato claro y confiaban en el desgaste de ERC si la mesa de negociación con Sánchez no tenía los resultados esperados. Ahora, y por decisión de Torra, se ven obligados a configurar un cartel en el que no sería extraño que Carles Puigdemont estuviera de número uno. Teniendo en cuenta que se ha quedado sin grupo en el Parlamento europeo, solo liderando una candidatura con la que no podría cumplir se garantizaría, al menos por un tiempo, cierto protagonismo en el exterior. Sin embargo, esta candidatura estaría condicionada por el suplicatorio solicitado por el juez Pablo Llarena. "Puede tardar meses", han asegurado fuentes consultadas por El Liberal, "pero es evidente que está condicionando las decisiones". Si, a pesar de todo, Puigdemont fuera candidato y ganara las elecciones, lo que se intuye es que el también eurodiputado no regresaría a Cataluña, renunciaría a su escaño y daría paso al número dos de la candidatura de JxCat. 

Puigdemont y Comín en sus escaños de la Eurocámara.

Pero los posconvergentes barajan otros nombres, como los de Elsa Artadi Laura Borràs. La primera está hoy en la oposición del Ayuntamiento de Barcelona, mientras que la segunda es la portavoz de JxCat en el Congreso. Borràs, además, está investigada por el caso de las adjudicaciones irregulares de contratos a un amigo. Otra posible candidata sería la actual alcaldesa de Girona, Marta Madrenas, quien, sin embargo, no contaría con el respaldo de ERC si el apoyo de los republicanos fuera necesario para formar gobierno. Incluso, hay quienes apuntan como candidato al actual consejero de Políticas Digitales, Jordi Puignerò

Elsa Artadi y Quim Torra

ERC tiene mejores papeletas que JxCat, según las últimas encuestas, para ganar unas elecciones autonómicas en Cataluña, a pesar de que Puigdemont se impuso claramente a Junqueras en las últimas europeas. Lo que sí parece claro es que los republicanos, cuyo candidato más probable es Pere Aragonés, vicepresidente del Govern, quieren alcanzar la presidencia de la Generalitat por primera vez desde la reinstauración del autogobierno y que, si quedan primeros, optarán presumiblemente por un nuevo tripartito entre ERC, el PSC y En Comú-Podem. Un acuerdo que, con matices, ya funciona en el Gobierno central y en el Ayuntamiento de Barcelona, con los republicanos como apoyos externos a los ejecutivos.