Los pronósticos de los fabricantes de coches auguran un año complicado. La patronal Anfac espera que las ventas crezcan en torno a un 8%, con cerca de 925.000 nuevas matriculaciones, lo que implicaría un descenso del 26% en comparación con 2019 (último año efectivo antes de la pandemia).

La primera edición del Foro Anfac 'La Movilidad del Futuro' ha servido para que José Vicente de los Mozos, presidente de esta patronal de los fabricantes (además de máximo representante de Renault en España), diera a conocer las previsiones del mercado español.

Según De los Mozos, “la recuperación tardará al menos un año más de lo previsto en llegar, no antes de 2023”. Por eso reclama que la nueva industria de la movilidad sea un proyecto clave para el país y para sus ciudadanos: “Es el momento de demostrar que España tiene en la automoción y en la nueva movilidad un sólido proyecto-país que nos permita seguir atrayendo inversión, proyectos y nuevos modelos de vehículos electrificados que hagan de la automoción española también un referente en la industria de la electromovilidad”.

Para la ministra de Industria, Reyes Maroto, el Gobierno se ha comprometido desde el primer minuto con el sector, y ahora se empiezan a ver los frutos del trabajo conjunto. Maroto ha insistido en que el Gobierno tiene el compromiso y la ambición para liderar la movilidad del futuro que será sostenible, digital, conectada y segura. “Es el momento de liderar el cambio y para ello se movilizarán 10.000 millones de euros hasta 2023 en inversiones públicas y privadas en toda la cadena de valor del sector de la automoción”, aseguró en el Foro.

Un millón y medio más de empleos

 Por su parte, el director general de Anfac, José López-Tafall, dio a conocer la propuesta de futuro de Anfac,“hacia una nueva movilidad. Plan Auto 2020-40: objetivos de ANFAC para 2021 y 2025'. Destacó que la digitalización y la descarbonización del parque en 2050 son objetivos europeos y un compromiso compartido por la automoción. Señala que toda la estrategia ha de ir encaminada a alcanzar esta meta, con una transición adecuada, porque es una oportunidad de negocio para España que supone incrementar el valor de nuestra industria de la movilidad en más de un 50% y sumar un millón y medio de empleos.

Para la estrategia de descarbonización, la entidad ha presentado un modelo basado en dos pilares: la renovación del parque y el impulso de la electrificación. Su estrategia permitirá alcanzar los tres millones de turismos electrificados en parque en 2030 con un mantenimiento del mercado en un entorno de 1,3 millones de entregas anuales. Es imprescindible, eso sí, avanzar en las infraestructuras de recarga, y requiere ayudas para poder hacerlo y multiplicar por seis los puntos de recarga de acceso público instalados antes de acabar el año que viene, por más de 15 de cara al cierre de 2025 y por más de 40 para 2030 para sumar más de 360.000 puntos de recarga públicos.

Respecto al modelo fiscal, Anfac propone una reforma profunda y apuesta por un impuesto que grave el uso y no la matriculación, como ya tienen algunos países de nuestro entorno. “Este impuesto al uso tiene la capacidad de generar unos ingresos estables de 2.700 millones de euros anuales, cuatro veces más que el ingreso por impuesto de matriculación de los últimos años. De este modo, se generan ingresos que se pueden destinar a las políticas de electrificación del parque y otras actuaciones orientadas a la descarbonización del transporte”, asegura José López-Tafall.

Para la entidad, este tributo debe ir acompañado de otras medidas fiscales que incentiven al máximo los vehículos electrificados, destacando entre ellas la reducción del IVA para estos últimos. “Teniendo en cuenta los distintos elementos de nuestra propuesta fiscal el sector mantendría una aportación fiscal neta positiva incluso superior a la actual, entre mil y 1.500 millones de euros y, además, avanzaría en un modelo fiscal verde consolidando también el empleo y el nivel de mercado en España”.