La venta de Zalacaín entra en la recta final. Esta semana, el administrador concursal del restaurante, FTI & Partners, ha remitido al Juzgado de lo Mercantil nº13 que lleva el concurso un último informe en el que recomienda adjudicar el emblemático comedor al Grupo Urrechu, según fuentes consultadas por Vozpópuli.

El apoyo del administrador a la oferta de los empresarios Manuel Marrón, Antonio Menéndez y el chef Iñigo Urrechu se suma al de los trabajadores, que también se han mostrado favorables a la oferta de Urrechu, detallan las mismas fuentes. Los empleados tenían hasta este viernes para pronunciarse.

Tras recibir formalmente ambos informes, la jueza Bárbara Córdoba, que es la que en realidad tiene la última palabra, evaluará esta oferta y la de Cool Moon, encabezada por Iñaki Arrola, Eduardo Navarro (Sherpa Capital), los hermanos Arbeloa y el chef Dani García y dictará un auto de adjudicación que previsiblemente verá la luz en los próximos días.

La venta del restaurante pondrá punto y final a la puja por las unidades productivas del Grupo Zalacaín, que el pasado noviembre se declaró en concurso de acreedores tras no resistir el cerrojazo por la pandemia y acumular una deuda de 9,5 millones de euros.

Además del comedor, ubicado en el número cuatro de la madrileña calle de Álvarez de Baena, el concurso también puso a la venta el negocio de catering y eventos In Zalacaín, situado en Pozuelo de Alarcón (Madrid), que ya fue adjudicado el 31 de marzo a Urrechu, único postor. El tercer activo a la venta es el negocio de restauración del Club de Golf Somosaguas, por el que nadie se ha interesado.

La Finca cuelga la chaquetilla

La venta de Zalacaín se ha dilatado un poco más de lo previsto por la gran cantidad de escritos y recursos que han remitido las partes al juzgado durante las últimas semanas.

El mismo día que se adjudicó el negocio de catering, la jueza dictó una providencia en la que acordó abrir un periodo de licitación para dar a Urrechu y Cool Moon la posibilidad de mejorar por última vez sus ofertas si lo estimaban necesario. El plazo vencía el 8 de abril y ambos candidatos presentaron nuevas propuestas mejoradas. El interés por hacerse con el primer tres estrellas Michelín de España es máximo y ambos postores quieren pelear hasta el final.

Tras desprenderse de Zalacaín, La Finca seguirá centrada en su negocio inmobiliario y se limitará a ser el casero del restaurante, ya que el inmueble de Álvarez de Baena es de su propiedad y es previsible que el restaurante vuelva a abrir allí una vez que los nuevos dueños tomen las riendas.