Economía

El mítico Zalacaín cierra golpeado por el coronavirus y presenta concurso

El mítico Zalacaín cierra golpeado por el coronavirus y presenta concurso

El mítico restaurante Zalacaín, entre cuyas paredes se han fraguado algunas de las grandes operaciones empresariales de la democracia española, en cuyas mesas se han contado intrigas, conspiraciones políticas y financieras, el primer restaurante español que consiguió tres estrellas Michelín, cierra sus puertas.

La dirección de la compañía ha informado a sus empleados la decisión de solicitar concurso de acreedores e ir directamente a liquidación, de acuerdo a fuentes cercanas a la empresa.

El restaurante, abierto en 1973, "no ha podido vencer los efectos devastadores de la crisis sanitaria y económica", señalan, lamentando que el pasado año se consiguió remontar y lograr que más de 30.000 clientes fueran atendidos, ingresando cerca de cinco millones de euros.

El impacto del coronavirus en los ingresos de Zalacaín hace imposible superar el más de millón de euros de pérdidas acumuladas registradas este año. "El empeoramiento de la situación hace que la expectativa de reapertura y reactivación se aleje día a día", apuntan.

Zalacaín es una de las empresas del Grupo empresarial La Finca, presidido por Susana García Cereceda

Un local que forma parte de la Historia de España

Zalacaín fue fundado por el restaurador Carlos Oyarbide en la década de los setenta y adquirido posteriormente por Luis García Cereceda en lo años ochenta. En la actualidad es una de las empresas del Grupo empresarial La Finca, presidido por Susana García Cereceda.

Por Zalacaín, en el que era obligado el uso de chaqueta y corbata, han pasado ilustres comensales, desde premios Nobel hasta deportistas míticos. En sus mesas se cerraron pactos políticos que determinaron el devenir de la democracia española y se deshicieron e hicieron fusiones, compras de bancos y empresas.

"Los primeros Gobiernos de la democracia celebraban reuniones y comidas aquí, se han sellado fusiones de bancos, los presidentes internacionales y los reyes y presidentes extranjeros eran invitados al restaurante, que formó así parte de la historia de España", rememoraba en una entrevista con Efe, en el año 2013, el que fuera su director y maître, Carmelo Pérez.