Los empresarios del turismo dan la Semana Santa por perdida y centran sus esfuerzos en el verano, cuando se espera una mayor recuperación del negocio gracias a la llegada de visitantes extranjeros. En este sentido, se muestran partidarios de extremar las precauciones durante las próximas semanas para evitar una cuarta ola que perjudique la próxima temporada estival, según ha podido saber Vozpópuli.

La guerra entre las comunidades autónomas por la apertura o el cierre de fronteras durante las vacaciones de Semana Santa está servida. Madrid, Extremadura, Canarias y Baleares se han mostrado a favor de abrir las puertas a los viajes entre las distintas regiones. Por contra, algunos barones socialistas como Ximo Puig apuestan por mantener un cierre perimetral para evitar que se repita una nueva oleada de contagios como en las últimas Navidades.

Las patronales del sector turístico también esperan que no se relajen totalmente las restricciones a la movilidad durante estos días para no poner en riesgo las reservas veraniegas que, si todo va bien, deben arrancar en el próximo mes de mayo. Muchos empresarios ni siquiera se plantean abrir en Semana Santa, pues no esperan una gran demanda turística y temen que "sea peor el remedio que la enfermedad", confiesan a este periódico.

El sector quiere proteger el verano

Juan Molas, presidente de la Mesa del Turismo, comenta en conversaciones con Vozpópuli que "puesto que este año no habrá Fallas ni procesiones; quizás deberíamos tomar conciencia, ser pacientes y reducir la movilidad a lo mínimo posible para seguir bajando el nivel de contagios y que podamos viajar más adelante". En este sentido, Molas pide a las autoridades sanitarias que busquen el "equilibrio" para que la hostelería pueda sobrevivir sin perjudicar el verano.

Nuria Montes, secretaria general de Hosbec, asociación empresarial hotelera y turística de la Comunidad Valenciana, entiende que "el desplazamiento masivo de personas hacia las zonas costeras puede dar miedo", sobre todo después de ver "la falta de responsabilidad personal de algunos ciudadanos en Navidad". En este sentido, defiende que se retrase hasta después de Semana Santa la apertura total de la Comunidad para "evitar una cuarta ola que pueda fastidiar la campaña estival".

"Hay que reducir los contagios y aumentar las vacunaciones para llegar a junio con unos niveles aceptables de inmunidad"

"Nosotros pasamos página de la Semana Santa y el debate sobre las aperturas, hay que concentrarse en reducir los contagios y aumentar las vacunaciones para llegar a junio con unos niveles aceptables de inmunidad y no perder el verano. Si eso no ocurre y el sector turístico pierde la temporada, estamos muertos", añade el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, José Luis Zoreda.

El presidente de la Asociación de Empresarios Hosteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Luis Callejón, reconoce que las previsiones de demanda para Semana Santa en esta zona, especialmente vacacional y dependiente del turista extranjero, no son buenas y sería "muy difícil que los hoteles lograran resultados viables". Por eso, parte de los establecimientos seguirán cerrados.

El turismo, y el sector hotelero en particular, está preparado para arrancar cuando las condiciones lo permitan, afirma Ramón Estalella, secretario General de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT). Sin embargo, asume que "tenemos que tener unas medidas muy estrictas para que no haya contagios".

El Gobierno debe cumplir su parte

En definitiva, los empresarios del turismo asumen que lo importante ahora es prepararse para el verano, cuando arrancará verdaderamente la recuperación del sector, aunque eso implique sacrificar la Semana Santa. Por eso, reclaman al Gobierno y a las autoridades regionales que cumplan con su parte para lograr una temporada exitosa. "Tienen que establecer estrategias concretas para consolidar la intención de los posibles turistas", señala Callejón.

Por un lado, las patronales piden que se extremen los esfuerzos en la vacunación, con el suministro e inyección de más dosis, para alcanzar el porcentaje de inmunidad deseado antes de verano, transmitiendo la seguridad que los clientes necesitan para decidirse a viajar. Por otro, también exigen que se apoye económicamente a las compañías turísticas, en una situación cada vez más delicada por la falta de ingresos.

En este sentido, Exceltur ha solicitado al Ejecutivo ayudas directas por 5.326 millones de euros para asegurar la supervivencia en 2021 de "muchas empresas turísticas españolas viables" y en riesgo de quiebra. "El coste social y laboral que puede suponer la desaparición de decenas de miles de empresas será mucho mayor que las posibles ayudas", sentencia José Luis Zoreda.