El plazo se agota y las posturas entre los sindicatos y el emblemático hotel madrileño Westin Palace continúan alejadas. Ambas partes se han dado una semana más para intentar llegar a un acuerdo acerca del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que el propietario del establecimiento, el fondo de inversión Archer, planea efectuar para 152 empleados, alrededor del 45% de la plantilla.

Los representantes de los trabajadores exigen que no se efectúe ni un sólo despido forzoso y se ajuste la plantilla a la actividad del hotel a través de ERTEs y bajas incentivadas. Y advierten del impacto que puede tener el resultado de este proceso en el sector: "El resto de hoteles están pendientes del resultado de este ERE para ver qué hacen", comenta Miguel Ángel Ortiz, responsable de hospedaje de CCOO Servicios Madrid.

El sindicato critica que la empresa pretenda efectuar un despido masivo alegando causas económicas después de adquirir a principios de este año su tercer hotel en España, el Madrid Edition, por 205 millones. Un establecimiento que prevén abrir en 2022. "No se pueden alegar causas económicas mientras se hacen inversiones de este tipo, así como las indemnizaciones previstas en este ERE", critica Ortiz.

Desde el hotel Westin Palace aseguran a Vozpópuli que "el cambio en la demanda de los viajes de negocios y una reducción en la celebración de conferencias y eventos", la empresa experimentará "un entorno comercial complicado durante mucho tiempo" y ajustará las operaciones "con el fin de proteger el futuro del hotel a largo plazo".

El segundo 'gran' ERE del sector

Sin embargo, CCOO sospecha que el fondo de inversión Archer pretende despedir a casi la mitad de la plantilla para sustituirla por trabajadores externalizados que, a corto plazo, serán más baratos, como ya lo hacen, según denuncian, en el hotel Arts de Barcelona, su otro hotel activo en España. No obstante, la empresa asegura que protegerá tantos puestos de trabajo como sea posible y "en ningún caso se verán afectados los salarios".

Desde que se anunció el ERE en el Palace el pasado 17 de abril, la presión ha ido aumentando a través de huelgas, movilizaciones y concentraciones en la puerta principal del hotel, situado en las inmediaciones del Congreso de los Diputados. Las próximas se producirán a finales de esta semana, el 20 y 21 de mayo, cuando acabará el plazo de negociación entre ambas partes.

En caso de que no se alcance un acuerdo y la empresa decida ejecutar el ERE, sería el segundo gran despido colectivo del sector hotelero español, después del de la cadena NH en su división de servicios centrales, donde acordó el despido de 187 trabajadores. La empresa planeaba otro expediente en su central de reservas para 94 personas, pero los sindicatos lograron frenarlo.

También se han llevado a cabo otros despidos en cadenas de menor tamaño, como Casual Hoteles, u hoteles independientes, como el Hotel Trafalgar de Madrid. Las fuentes sindicales consultadas por Vozpópuli explican la diferencia de este ERE con el de NH o el Palace: "En este caso se presentó porque cesaba la actividad, no podía seguir aguantando las pérdidas y había llegado al límite".

"Pérdidas han tenido todos los hoteles y no podemos entender que se aproveche esta situación de pandemia mezquinamente para adelgazar la plantilla", lamentan las fuentes sindicales. Los representantes de los trabajadores defienden que la situación podría solventarse con la extensión de los ERTE y las adscripciones voluntarias a la oferta indemnizatoria propuesta por la empresa.