Nuevo lío judicial para Jaume Roures y sus socios. La empresa británica Project 11 Ltd. ha denunciado a Mediapro al considerar que cometió dos actos de competencia desleal mientras ambas partes mantenían un compromiso contractual para la explotación de la publicidad de las apuestas deportivas, tal y como han explicado a Vozpópuli fuentes relacionadas con el litigio.

El caso surgió a partir del contrato que firmaron Mediaproducción y Project 11 Ltd., en abril de 2017, para la explotación de los derechos de publicidad digital (DBR) en diversos partidos de la liga española de fútbol.

Mediante este servicio, pretendían introducir publicidad de apuestas deportivas en las vallas de los estadios, entre otros. Todo, en formato virtual.

El litigio entre Project 11 y Mediapro se inició después de que la empresa británica decidiera dejar de pagar las cantidades comprometidas con la compañía catalana

Una vez se firmó este acuerdo, Project 11 vendió este tiempo publicitario (temporada 2017/2018) a su cliente Chigwell Ltd, una sociedad perteneciente a la casa de apuestas 1xBet. Esta última está radicada en Rusia y desde 2019 no tiene licencia para operar en Reino Unido -aunque patrocina a algunos equipos de fútbol- por su presunta participación en actividades ilegales.

El litigio entre Project 11 y Mediapro se inició después de que la empresa británica decidiera dejar de pagar las cantidades comprometidas con la compañía catalana. El monto en disputa rondaría al menos unos 16 millones de euros.

Lo hizo al considerar que Mediapro no había cumplido con los compromisos adquiridos, dado que -siempre según la versión de Project 11, recabada por Vozpópuli - se comprometió a mostrar el contenido publicitario en televisiones de cobertura nacional, pero finalmente solo lo hizo en pequeñas OTTs. De acuerdo a la compañía británica, las audiencias habrían caído más de un 50% frente a lo previsto en el momento del contrato, lo que perjudicó el negocio de Project 11 con su cliente.

Primera demanda de Mediapro

Cuando Mediapro fue consciente del impago, inició un pleito contra la empresa británica y, como respuesta, Project 11 acudió a los juzgados para denunciar dos actos de competencia desleal.

En su denuncia, asegura que, mientras tenía un contrato en vigor con Mediapro, el grupo catalán negoció otro acuerdo con 1xBet que tenía los mismos términos que el que habían alcanzado en 2017 con los británicos.

Dado que 1xBet no tenía licencia de juego para anunciar apuestas, cedió sus derechos de marca -según afirma el denunciante- a Apuestas Cruzadas S.A., propiedad de Mediapro, con licencia de juego para promover y participar en apuestas deportivas en España.

La vista del juicio estaba prevista para el pasado 2 de marzo, pero se suspendió después de que se comprobara que la juez del caso tenía una relación personal con un empleado de Mediapro

La vista del juicio estaba prevista para el pasado 2 de marzo, pero se suspendió porque el juez fue recusado por la defensa de los británicos. La decisión sobre cómo debe continuar el litigio está en manos de un juzgado de apelación -explican fuentes cercanas a Project 11- y se resolverá en las próximas semanas. Desde el lado británico se hace hincapié en la falta de voluntad para negociar de la compañía de Jaume Roures.

Fuentes oficiales de Mediapro han declinado hacer ningún comentario con respecto a este asunto. Fuentes cercanas, no obstante, remarcan que la que no incumplió fue la británica.

En cualquier caso, en lo que respecta al contexto actual, cabe señalar que la publicidad de apuestas en las competiciones deportivas ha sido fuertemente restringida en España por el Ministerio de Consumo, dirigido por Alberto Garzón, lo que ha reducido la capacidad de maniobra de las compañías del sector.

La Liga española cifró en al menos 80 millones de euros las pérdidas por la falta de publicidad de apuestas a partir de la temporada 2020/2021.