MásMóvil ha lanzado una oferta por Vodafone de 7.500 millones de euros para agilizar la operación de fusión entre ambas compañías, tal y como ha podido saber Vozpópuli. El operador amarillo, con Meinrad Spenger al frente, pretende hacerse con la mayoría de la sociedad resultante.

La oferta supera los en torno a 6.000 millones que MásMóvil puso sobre la mesa hace más de un año. Una propuesta que Vodafone declinó. El operador, capitaneado entonces en España por Antonio Coimbra -hoy está al frente Colman Deegan-, decidió no hacer ningún movimiento por una oferta inferior a 8.000 millones de euros.

Los 7.500 millones ofertados son un precio de mercado que se acerca más a las pretensiones de la compañía de telecomunicaciones de origen inglés, sobre todo un año después de la crisis del coronavirus. La covid-19 ha tenido como consecuencia la depreciación del valor de empresas de distintos sectores. A pesar de que las telecos han sostenido la actividad económica y social del país -y del mundo- durante la pandemia, esto no se ha traducido en un incremento en los ingresos.

Lejos de ello, la obligación de invertir en infraestructuras para reforzar las redes en el momento histórico con más tráfico cursado ha sido un lastre en la cuenta de resultados de las compañías de telecomunicaciones. No han visto rédito económico pese al incremento del tráfico.

Vodafone y MásMóvil, negociaciones varadas

MásMóvil y Vodafone han acelerado en los últimos tiempos su fusión, que está sobre la mesa desde, al menos, finales de 2019, cuando directivos de ambas compañías realizaron una primera ronda de contactos en Londres para sondear las posibilidades de llevar a cabo una operación corporativa.

Sin embargo, en los últimos días las conversaciones llegaron a punto muerto, tras las demandas de Vodafone, que quería un 70% del control en la entidad resultante, tal y como publicó en exclusiva Vozpópuli. Después de analizar la situación de la compañía y la del mercado, el tercer operador español por número de clientes considera que tiene todavía mucho margen de crecimiento. Por este motivo exigió este porcentaje en la fusión.

Ahora MásMóvil pretende desatascar las negociaciones con esta nueva oferta, que se acerca más a la valoración inicial que el operador rojo tenía sobre sí mismo. A pesar del enquistamiento de las conversaciones por las diferencias porcentuales en la futurible corporación, el escenario ideal es resolver la operación antes de que el 1 de abril aparezca en el calendario.

Se persigue cerrar un acuerdo dentro de este periodo porque es el fin del ciclo fiscal de Vodafone (31 de marzo). Si la operación se concreta en ese periodo, habrá más facilidades para cerrar los flecos burocráticos, tan complejos en una operación de este calado. La consecución de la fusión daría a luz el primer operador español por número de líneas. La suma de sus usuarios de fijo y móvil es de 26,1 millones, por los 24,2 millones de Telefónica y los casi 17 millones de Orange.

Si hablamos de las líneas móviles, Vodafone y MásMóvil tienen 21,8 millones de accesos, según datos de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia). Los rojos cuentan con 12,3 millones de líneas y los amarilos con 9,5 millones. En total, se harían con aproximadamente el 40% de la cuota de mercado. Por su parte, Telefónica atesora 16,3 millones de líneas (30,2% de cuota); Orange 13,1 millones (24,2%); y los OMV (Operadores Móviles Virtuales), 4 millones (6,3%). En el caso de la banda ancha fija, el operador azul cuenta con 5,9 millones de accesos; Orange posee 3,8 millones; Vodafone, 3,2 millones y MásMóvil, 1,7 millones.

La fusión implicaría subidas de precios para el usuario final casi con toda seguridad. El hecho de que se reduzca el número de competidores supone una menor competencia, lo que tradicionalmente impulsa los precios al alza.

Bruselas, hasta no hace mucho reacia a favorecer las fusiones, ve ahora con buenos ojos que haya operaciones de consolidación en el sector. De hecho, el escenario ideal para las instancias europeas sería un continente circunscrito a cuatro o cinco grandes operadores que pudieran dar servicio a cualquier persona de cualquier país del Viejo Continente.