Cataluña es la comunidad autónoma que ha encajado la mayor caída en el precio de la vivienda para la compraventa desde enero de 2020.  En concreto, un 13%, según estadísticas de la consultora inmobiliaria basada en Big Data, Casafari.

Le han seguido Galicia, con un descenso del 7%; Baleares, con una caída del 6%; Madrid, donde bajaron los precios un 5%; Aragón y Canarias, donde han caído un 4%; Cantabria, un 2,34% y Navarra, donde el valor de las casas bajó un 2,2%. La media española, como informó este medio, fue de una caída del 8%, hasta los 176.000 euros de media.

El caso de Cataluña llama especialmente la atención ya que ha sufrido un aumento del excedente o 'stock' de viviendas sin vender menor que la media española (del 88%, hasta las 85.000 unidades, frente al 104% de España), y una caída de los precios superior (del 13%, hasta los 186.000 euros, frente al 8% general del conjunto de las comunidades autónomas).

Tendencia general

Distintas fuentes del sector señalan que Cataluña ha sido siempre el patrón de los nuevas tendencias inmobiliarias, también en el residencial.

Las mismas fuentes remarcan que, antes de la pandemia, la comunidad hasta ahora más próspera de España rondaba ya el final de su propio ciclo inmobiliario post-burbuja y empezaba a encajar las primeras grandes caídas de precio en el país.

Blackstone, el principal fondo de inversión inmobiliaria del país, situaba en Cataluña el origen de la nueva tendencia a la baja en los precios del alquiler ya en enero de 2020, en la misma línea que agentes del sector, como Sociedad de Tasación.

Así las cosas, es de esperar que en los próximos meses caigan, en mayor medida, los precios de la mayoría de las demás comunidades autónomas. La consultora Gloval estima caídas similares al cabo de 2021 tanto en Barcelona como en Madrid, si bien espera que este año sean más pronunciadas en la capital de España.

Particularidad catalana

En cualquier caso, distintas fuentes del mercado puntualizan que el caso catalán está viéndose influenciado, también, por la inseguridad jurídica que han provocado el proceso soberanista y los decretos tanto de la Generalitat de Cataluña como del Ayuntamiento de Barcelona.

Las medidas dirigidas a impulsar el alquiler social y la obligatoria construcción de viviendas de protección oficial y como parte de las nuevas promociones inmobiliarias estarían restringiendo el interés inversor.

Estas medidas intervencionistas ya venían provocado caídas interanuales del 60% en los visados de obra nueva residencial y del 10% en las nuevas promociones de vivienda, advertían a finales de 2019 desde la mayor gestora de inversiones del mundo, CBRE.

Inmobiliarias catalanas trasladan a este medio operaciones de venta con rebajas de más del 40% durante la pandemia

Esa espiral de temor en el mercado parecería estar empujando a los propietarios a estirarse más para vender que en otras comunidades autónomas y/o a los potenciales compradores a rebajar aun más su predisposición a invertir.

Inmobiliarias catalanas trasladan a este medio operaciones de venta con rebajas de más del 40% durante la pandemia.

Déficit estructural de inversión

Así las cosas, lo que hoy parece una caída de los precios que facilitaría el acceso a la vivienda puede venir motivado por un fenómeno que en el futuro traería escasez de oferta y un problema existencial en el acceso a un bien de primera necesidad de cumplirse las leyes del mercado.

El caso de Cataluña llama especialmente la atención ya que ha sufrido un aumento del excedente o 'stock' de viviendas sin vender menor a la media española y una caída de los precios superior

Distintas fuentes del sector de la inversión que prefieren guardar el anonimato trasladan a este medio su temor a invertir en Cataluña, no solo por la tensión política, que también, sino por la "espiral intervencionista contra los fondos de inversión impulsada por Ada Colau y los distintos Governs desde Carles Puigdemont en adelante".