La hostelería española se prepara para una Semana Santa que, en líneas generales, no reportará grandes ventas a los bares y restaurantes españoles. Una previsión que, con el cierre autonómico decretado para estos días, se hace más palpable en ciudades medianas y pequeñas o en provincias con costa que estos días no pueden recibir el turismo nacional con el que cuentan en estas fechas, como es el caso de Cantabria o Asturias.

En este sentido, las excepciones más reseñables se encuentran en grandes urbes como Madrid o Barcelona que, con todos sus ciudadanos en ellas junto con el turismo extranjero que ha llegado estos días, pretenden batir récords de facturación para este periodo.

"Madrid va a batir récords, Barcelona es posible que también", explica el presidente de Hostelería de España, José Luis Yzuel, en conversación con Vozpópuli, que apunta: "Que las grandes urbes no permitan que la inmensa mayoría de sus ciudadanos se vayan se va a notar mucho, cuando en general es temporada baja".

Una realidad muy diferente a la que van a vivir otras ciudades y comunidades habituadas a recibir sobre todo turismo nacional en estos días. Desde Cantabria hasta Asturias pasando por Andalucía o la costa litoral. "En todas las comunidades con alta carga turística, con mucha segunda vivienda, no va a haber Semana Santa. El año pasado estaban muy preocupados por el cierre, pero este más si cabe, porque están muy limitados", reseña Yzuel.

Así, los dueños de bares y restaurantes españoles cuentan con una pérdida de negocio en estos días "a nivel general", con las excepciones señaladas. "Todos los clientes que puedas tener de cercanía no van a compensar", insiste el presidente de Hostelería de España, que dispara: "Es difícil que pueda venir toda Europa a través de Barajas y aquí no pueda venir el del pueblo de al lado".

La hostelería de Madrid, hasta arriba

Por su parte, la patronal de la hostelería madrileña, Hostelería Madrid, considera que el cierre perimetral le beneficia. No en vano, según sus cálculos, las restricciones a la movilidad aprobadas para este periodo supondrán un aumento del 20% de la facturación habitual de los locales, lo que generará un incremento de 15 millones de euros de facturación extra en la hostelería de la Comunidad de Madrid.

En total, la patronal prevé unos ingresos de 87 millones de euros en el conjunto de la hostelería de la Comunidad de Madrid en Semana Santa con el cierre perimetral. "El consumo se va a ir a las terrazas y a los establecimientos, algo que ya estamos viendo bastante los fines de semana, aunque la capacidad de los hosteleros siga mermada por restricciones sanitarias de aforo", apuntaba el director general de la patronal, Juan José Blardony.