Los hosteleros madrileños consideran que el cierre en el puente de San José y Semana Santa beneficia a sus empresas. Así lo defiende la patronal que representa al sector en esta comunidad, Hostelería Madrid, que considera que el hecho de que el consumo de los madrileños se haga en la comunidad "repercutirá de manera positiva".

"El cierre beneficia a la hostelería", explica el director general de la patronal, Juan José Blardony, en conversación con Vozpópuli, que insiste en que "es lo mejor para las empresas en este momento", con todas las comunidades cerradas por las restricciones sanitarias.

En este sentido, Blardony recalca que, en base a la experiencia de diciembre, con puentes como el de la Constitución o la Almudena, "nos beneficia muchísimo". Estos cierres generaron, según los empresarios hosteleros, un incremento del 10% de la facturación de los locales y una inyección de 60 millones de euros de facturación global de todos los bares y restaurantes.

Un incremento de ventas que, según creen en Hostelería Madrid, será mayor en Semana Santa, cuando tradicionalmente se producía "un éxodo de madrileños que solo compensaba la llegada de turistas". Según los cálculos de la patronal que representa a los bares y restaurantes, las restricciones a la movilidad aprobadas para este periodo supondrán un aumento del 20% de la facturación habitual de los locales, lo que generará un incremento de 15 millones de euros de facturación extra en la hostelería de la Comunidad de Madrid.

En total, la patronal prevé unos ingresos de 87 millones de euros en el conjunto de la hostelería de la Comunidad de Madrid en Semana Santa con el cierre perimetral. "El consumo se va a ir a las terrazas y a los establecimientos, algo que ya estamos viendo bastante los fines de semana, aunque la capacidad de los hosteleros siga mermada por restricciones sanitarias de aforo", apunta Blardony.

Pese a la opinión de la hostelería, PP y Vox

Con todo, la opinión de los empresarios hosteleros choca ahora con las demandas de la propia Comunidad de Madrid, gobernada por Isabel Díaz Ayuso, y con Vox, que ha pedido ya la suspensión cautelar del cierre ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

Preguntados por esta cuestión, desde Hostelería Madrid insisten en que son apolíticos: "Nuestra tendencia es mirar por las empresas, el empleo y la hostelería en la comunidad. Lo que vamos a defender es lo que sea mejor para las empresas en este momento", recalca Blardony.

Los empresarios hosteleros madrileños creen que, si no hay sobresaltos y el plan de vacunación continúa, no será hasta la primavera de 2022 cuando la facturación de sus locales se normalice. Los bares y restaurantes de la comunidad abiertos a cierre de año han terminado el ejercicio con un facturación un 50% que antes del coronavirus, un porcentaje que ha subido hasta el 56% en febrero.

"Se está consumiendo de manera masiva en las terrazas, que se han ampliado de 5.000 a 7.000, y en primavera se va a seguir apostando por ellas", apunta Blardony, que reseña: "Nuestra posición no es política, es de economía. Nos importa que se hagan medidas lógicas".