El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado este martes su declaración final de la última misión a España, en la que reconoce el valor de las reformas puestas en marcha por el Gobierno, pero marca la agenda que habría que seguir para afianzar la recuperación. Para cumplir con el déficit, lo tiene claro: hay que subir el IVA reduciendo algunas de sus exenciones, aumentar los Impuestos Especiales y tasas medioambientales y revisar el gasto en algunas partidas como Sanidad y Educación.

En concreto, cree que España puede permitirse un aumento de los ingresos a través de una reducción gradual de las exenciones del IVA. Una medida así haría que la recaudación de este impuesto se asemejara más a la de otros países de la UE. Del mismo modo, y especialmente en estos tiempos de bajos precios de la energía, considera que hay margen para aumentar los Impuestos Especiales y las tasas medioambientales, así como para abordar las ineficiencias y tratamientos diferenciados del sistema tributario.

Desde el punto de vista del gasto, la institución asegura que el margen para mejoras de eficiencia podría evaluarse mejor mediante revisiones en profundidad del gasto, sobre todo en Sanidad y Educación. En paralelo, pide que se proteja debidamente a los grupos más vulnerables y que se mejore la eficacia de los programas de gasto directamente dirigidos al empleo y al crecimiento, como las políticas activas de empleo y los destinados a la investigación y desarrollo públicos.

Reformar la financiación autonómica y hacer cambios en el mercado laboral

También para cumplir con el déficit, el FMI resalta la necesidad de reformar la financiación autonómica. Si no se reforma, seguirá suponiendo un riesgo para la consecución de los objetivos. El objetivo de las reformas debe ser mejorar los incentivos de las comunidades autónomas a cumplir con sus objetivos, teniendo en cuenta a la vez sus diferentes capacidades económicas. Para ello es necesario hacer cumplir de modo más automático y estricto los objetivos, y dotar a las comunidades autónomas de una mayor capacidad de movilización de sus propios ingresos.

En materia laboral, el Fondo celebra las contribuciones que han hecho la moderación salarial y las reformas del mercado de trabajo. Gracias a ellas, el mercado laboral es más resistente a los shocks, pero más españoles podrían beneficiarse de la recuperación si se avanza en una serie de freqntes, como la mejora de las políticas activas dirigidas a desempleados de larga duración y los jóvenes de baja cualificación. A la vez, los subsidios a la contratación podrían concentrarse y asignarse más eficazmente y los contratos indefinidos deberían ser más atractivos.

Para mejorar las recientes reformas del mercado laboral y hacer que sean más eficaces, el FMI cree que se puede ofrecer una mayor seguridad jurídica y administrativa a las empresas en materia de despido y se les concede un mayor margen de control y flexibilidad en materia de condiciones de trabajo. Además, reclama un ajuste de las políticas públicas para promover normas eficaces y mayor competencia, apoyo a la innovación por medio de inversión privada en I+D, una revisión de las normas aún vigentes que han dado lugar a “la trampa de la empresa pequeña” y una mejora del acceso a la financiación no bancaria.