La renta mínima que recibirán los hogares más desfavorecidos desde el mes de junio no será una ayuda de 461 euros como mínimo, sino que ese es el nivel de ingresos que el Estado se ocupará de complementar. Si una persona que vive sola ingresa 200 euros al mes con un trabajo a tiempo parcial, la renta mínima que recibirá del Estado será de 261 euros, por ejemplo. 

Esta es la razón por la que no salen las cuentas. El Gobierno ha anunciado que el coste de implantar esta medida para las arcas del Estado será de 3.000 millones de euros al año y que la recibirán un total de 850.000 hogares -2,3 millones de personas-, lo que da una media de 294,11 euros al mes para cada una de esas familias. La cifra perdía sentido si se asumía una horquilla de entre 461 euros y unos 1.100 euros en la parte alta del rango. 

Aunque la media por hogar ronda los 300 euros, fuentes del Ministerio de Seguridad Social explican a Vozpópuli que el conjunto de familias beneficiadas presenta tanta dispersión y diferentes casuísticas, que no resulta representativo pensar en la media. 

"Muchos de 'nuestros' hogares tienen lo que se llama 'baja intensidad laboral', es decir, trabajan muy poquito pero trabajan, por lo que no recibirán el 100% de la renta garantizada. Entre eso y que las cuantías entre los distintos tipos de hogares son muy dispares (la más alta es 2,5 veces la más baja), tiene bastante poco sentido hablar de medias", apuntan. De esta explicación se deduce también que la prestación será compatible con el empleo.

Los hogares que recibirán una cuantía inferior a la media serán aquellos que ya tengan una fuente de ingresos o renta que esté por debajo de los 461 euros, mientras que los que cobrarán cuantías superiores serán aquellos que cumplan una serie de requisitos, como tener un número determinado de hijos a cargo o estar clasificado en algún tipo de familia de entre las 14 definidas, como las monoparentales. 

Las comunidades podrán completar esos ingresos

El Ministerio de Seguridad Social ha explicado que el Estado garantizará estos 461 primeros euros de renta para cualquier familia, y si las comunidades autónomas luego quieren ampliar esta ayuda con sus esquemas ya existentes de renta mínima podrán complementar esta cuantía o destinarla a los colectivos que consideren oportuno.

Muchas autonomías en España cuentan ya con esquemas de renta mínima, como el País Vasco o la Comunidad de Madrid, y esperaban poder trabajar conjuntamente con el Ministerio en el diseño del Ingreso Mínimo Vital y evitar así duplicidades, pero finalmente el Gobierno ha diseñado su subsidio sin tener en cuenta la opinión de las comunidades, que ahora tendrán que adaptar sus mecanismos al estatal. 

El ministro José Luis Escrivá ya ha adelantado que el límite de patrimonio por encima del cual ya no se podrá recibir la prestación se situará por debajo del estipulado en el País Vasco, de 35.800 euros, en una entrevista con El Periódico de Cataluña. El demandante no puede tener una casa en propiedad de más de 100.000 euros y debe asegurar que está buscando empleo de manera activa pero no lo encuentra.

Muchos seguirán en la pobreza

En esa entrevista, reconoce también que para algunos hogares tener unos ingresos de 461 euros implicará seguir en la pobreza. "Pensamos que con el Ingreso Mínimo Vital sacamos fuera de la pobreza extrema al 75% de esos hogares y los llevamos a niveles que, en algunos casos, seguirán siendo de pobreza, pero ya no tan aguda", admite.

También ha avanzado que un porcentaje significativo de los beneficiarios serán extranjeros, siempre que tengan residencia legal y efectiva en España durante un mínimo de un año. 

El Gobierno aprobará el real decreto-ley del Ingreso Mínimo Vital en Consejo de Ministros extraordinario de este jueves o viernes.