El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha anunciado este jueves en declaraciones a TVE que el nuevo mecanismo de equidad intergeneracional, que estará listo el 15 de noviembre y sustituirá al factor de sostenibilidad, aplicará un "ajuste moderado" en las pensiones de los llamados 'baby boomers', los nacidos entre finales de 1950 y mediados de 1970.

En concreto, según ha avanzado, los integrantes de esta generación, que ahora tienen entre 50 y 60 años y se jubilarán próximamente, tendrán que elegir entre prolongar su vida laboral (previsiblemente unos meses) o bien sufrir un ligero recorte en su pensión.

"Es un ajuste bastante moderado. No verán mermada su pensión, podrán elegir entre un ajuste pequeño en su pensión o alternativamente podrían trabajar algo más. Tenemos todavía que concretar los detalles", ha explicado el ministro.

Este mecanismo servirá para intentar contener el fuerte incremento del gasto público que se va a producir para pagar las pensiones de la generación del 'baby boom', por ser mucho más numerosa que la siguiente y que no podrá por tanto cubrirse con las cotizaciones sociales de los trabajadores del momento, engordando el déficit de la Seguridad Social.

Aunque no ha sido de momento incluido en el primer paquete de la reforma de las pensiones, que se firma este jueves con los agentes sociales, la patronal y los sindicatos se han comprometido con el Ministerio a definirlo de aquí al 15 de noviembre. Una vez listo, la idea es introducirlo en la reforma a través de una enmienda al proyecto de ley.

Sustituirá al Factor de Sostenibilidad

El ministro ha explicado que el factor de sostenibilidad, introducido en la reforma de 2013 y eliminado en el acuerdo de pensiones, estaba "mal definido" porque vinculaba las pensiones al aumento de la esperanza de vida, afectando a todos los futuros pensionistas y además de manera indefinida.

El problema de sostenibilidad de las pensiones está "muy concentrado coyunturalmente" en la generación de los llamados 'baby boomers', los nacidos entre finales de los años 50 y hasta más o menos los años 70, ha explicado, de ahí que el ajuste sólo vaya a afectar a esa generación. Como es una generación "más ancha", tendrá que asumir "algo del esfuerzo", ha apuntado.

Escrivá ha indicado que en el acuerdo de pensiones el problema de la esperanza de vida se aborda procurando que la edad efectiva de jubilación se vaya acercando a la edad legal y también con el aumento gradual de la edad de jubilación legal hasta los 67 años recogido en la reforma de 2011.

Ampliación del periodo de cálculo

El ministro también se ha referido a la ampliación del periodo de cálculo de la pensión, que se abordará el año que viene, en el siguiente bloque de la reforma de las pensiones. Esta medida, ha insistido, debe acompañarse de una "mayor generosidad" en las lagunas de cotización y de la posibilidad de descartar los peores años de cotización.

En este sentido, Escrivá ha garantizado que el objetivo de esta medida no es mermar la cuantía de la pensión y que la ampliación del periodo de cálculo irá ligada, sí o sí, a la elección de los mejores años de cotización.

El ministro ha señalado además que espera que la primera pata de la reforma de pensiones, la que se firma hoy en Moncloa, llegue al Parlamento a principios de septiembre y entre en vigor a finales de año, para que algunos de sus elementos, como la revalorización de las pensiones con el IPC, pueda estar vigente ya en 2022.

De esta forma, las pensiones ya comenzarán el próximo año revalorizándose con el IPC medio de 2021, ha dejado claro el ministro, de forma que "los pensionistas no tendrán que estar pendientes cada año de ver qué decide en presupuestos el Gobierno de turno".