El escritor Juan Pablo Villalobos ha ganado la 34º edición del Premio Herralde con No voy a pedirle a nadie que me crea y el argentino Federico Jeanmaire ha quedado como finalista con Amores enanos. El veredicto ha sido anunciado este lunes en Barcelona por un jurado compuesto por Salvador Clotas, Paloma Díaz-Mas, Marcos Giralt Torrente, Vicente Molina Foix y el editor Jorge Herralde seleccionó las siguientes 5 novelas de las 512 presentadas al premio convocado por Editorial Anagrama y dotado con 18.000 euros:

No voy a pedirle a nadie que me crea es una novela en la que Villalobos parece insistir en los que han sido sus rasgos principales: una escritura irónica, delirante y desaforada que bebe de las fuentes de César Aira y que algunos emparentan con Kurt Vonnegut. Estructurada a partir de distintos narradores y personajes todo en ella es "hilarante, cotidiano y surrealista a la vez, como la vida misma”, asegura la nota distribuida por la editorial. "Todo empieza con un primo que ya de chico apuntaba maneras de estafador, y que ahora mete al protagonista –un mexicano que viaja a Barcelona acompañado de su novia para estudiar literatura, y que además se llama como el autor de la novela– en un lío monumental: un 'negocio de alto nivel' que convierte su estancia en la ciudad en una especie de novela negra de humor también negro, una de esas que a él le gustaría escribir".

Por estas páginas desfila una variopinta fauna de personajes impagables: mafiosos peligrosísimos –el licenciado, el Chucky, el chino–; una novia que se llama Valentina y que lee Los detectives salvajes y está al borde de la indigencia y no se entera de nada; una chica llamada Laia cuyo padre es un político corrupto de un partido nacionalista de derechas; un okupa italiano que se ha quedado sin perro; un pakistaní que simula vender cerveza para no levantar sospechas... Y para complicarlo todo un poco más aparece una segunda Laia, que es mossa d’esquadra y pelirroja; una perra que se llama Viridiana; una niña que recita versos de Alejandra Pizarnik y hasta la propia madre del protagonista, melodramática, orgullosa y chantajista como en una buena telenovela mexicana. En sus páginas, según la reseña aportada por Anagrama, "a través de la odisea de un hombre normal que se ve envuelto en peripecias de lo más rocambolescas, nos habla de la realidad y la ficción, o sea de la importancia de la literatura en nuestras vidas, y del papel fundamental del humor".

Juan Pablo Villalobos (1973) ha investigado temas muy dispares como la ergonomía de los WC, los efectos secundarios de los fármacos contra la disfunción eréctil o la excentricidad en la literatura latinoamericana de la primera mitad del siglo XX; y Anagrama ha publicado todas sus novelas, traducidas a más de una docena de idiomas.

Amores enanos, la novela finalista presentada por  Federico Jeanmaire, es una enorme fábula sobre las dificultades que tenemos los seres humanos para convivir con los demás seres humanos. Y, sobre todo, para lograr ser felices junto a ellos. Pero también es una novela acerca del amor y el sexo y la soledad y la incomunicación, asegura la nota descriptiva aportada por Anagrama. En sus páginas, relata la historia de Milagro y Perico, una pareja que  trabaja de enanos en un circo que un buen día, debido a la falta de espectadores,  cierra sus puertas por falta de. Entonces, deciden comprar un terreno, quedarse a vivir cerca del mar y, en un inesperado golpe de fortuna, se convierten en los strippers más famosos de la pequeña ciudad vecina.

El Herralde  es uno de los reconocimientos más importantes y valorados en los círculos literarios. Creado y auspiciado desde 1983 por la casa editorial creada por el mítico editor catalán Jorge Herralde, con este premio se ha distinguido a una serie de escritores que marcarían tendencia en la literatura: Álvaro Pombo, Sergio Pitol, Felix de Azúa, Alan Pauls, Roberto Bolaño. También Vicente Molina Foix, Juan Villoro, Manuel Gutiérrez Aragón y Martín Caparrós. Los ganadores de este premio vienen precedidos por el prestigio literario del certamen, en cuya historia se inscriben los nombres más destacados de la literatura contemporánea escrita en español. Entre los ganadores más recientes se encueran la ea española Marta Sanz o la mexicana Guadalupe Nettel.