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El poder absoluto de Isabel Carrasco, muestra de una raza política que se resiste a extinguirse

La muerte de Isabel Carrasco esta semana ha puesto el foco sobre el poder que ostentaba en León. Inteligente y trabajadora, pero también controladora y "muy enemiga de sus enemigos", su poder era equivalente al que han ejercido figuras como Fabra en Castellón y Baltar en Orense.

El asesinato de Isabel Carrasco, conocida como "la mujer de los 13 sueldos", ha abierto la puerta a todo tipo de opiniones y valoraciones sobre su carrera política y su figura. No exenta de polémica, la carrera de Carrasco comenzó en la Junta de Castilla y León y finalizó en la Diputación de León, salpicada por todo tipo de escándalos de los que logró salir airosa.

Pese a la ausencia de flores, velas y otros pequeños homenajes en el puente donde fue disparada (únicamente hay un ramo de flores, dicen que colocado por el Partido Popular), el suceso no ha pasado precisamente desapercibido en León, donde se han levantado todo tipo de especulaciones en torno a los motivos del crimen. También parece que se ha levantado el veto no oficial que rodeaba todo lo relacionado con la política leonesa.

En 2010 cobró 150.000 euros por sus distintos cargos y más de 60.000 en dietas de Caja España

Las sospechas de haber amañado unas oposiciones para auxiliares en la Diputación Provincial para entregar la mayoría de las plazas ofertadas (cuarenta en total) a afiliados del Partido Popular o familiares de altos cargos fueron silenciadas en los tribunales, ya que el juez finalmente concluyó que los vínculos con el partido no eran penalmente relevantes. Tampoco dejaron ninguna mancha sobre Carrasco las acusaciones de haber cargado a la Diputación gastos personales, incluidos tratamientos de belleza, que nunca se pudieron demostrar.

Lo mismo sucedió con las dietas que supuestamente cobró por conceptos inexistentes, un plus que sumar a los 150.000 euros que cobró por todos sus cargos en 2010, meses antes de subirse el sueldo un 13% con el apoyo del PSOE. Ese mismo año percibió otros 62.000 euros en concepto de dietas de Caja España. También la acusaban de utilizar la publicidad institucional para 'callar' a los medios de comunicación locales, a los que destinó una partida en los presupuestos de hasta 600.000 euros.

Control absoluto

Como José Luis Baltar en Orense o Carlos Fabra en Castellón, Isabel Carrasco controlaba todo lo que ocurría en la Diputación de León. La pintada "Aquí murió una cacique" en la pasarela del paseo de la Condesa expresa una opinión compartida por muchos leoneses sobre la manera de ejercer el poder de la popular.

Carrasco era presidenta de la Diputación de León, concejal en el Ayuntamiento de León, presidenta de los consorcios del Aeropuerto de León y de la empresa encargada de la gestión de residuos en la provincia (Gersul), presidenta del Consorcio Provincial de Turismo, presidenta del Instituto Leonés de Cultura, consejera de la tasadora inmobiliaria Tinsa, consejera de Caja España, consejera de la Asamblea General de Caja España, consejera de Viproelco, consejera de Inmocaja y vicepresidenta de Invergestión.

Carrasco controlaba todos los resortes del PP leonés

Esta acaparación de cargos podría servir como vara para medir el control que ejercía en la provincia de León: turismo, cultura, el aeropuerto, la gestión de residuos, tasaciones inmobiliarias... "Controlaba absolutamente todo", señala a VozpópuliEduardo López Sendino, secretario general de Unión del Pueblo Leonés (UPL). Sendino define a Carrasco, a la que conocía desde hacía muchos años, como una mujer "trabajadora, inteligente y capaz" pero a la que "no le gustaba delegar" y que prefería "hacer absolutamente todo" a dejarlo en manos de otros. Como consejera de Economía y Hacienda, cargo que ocupó entre 1995 y 2003, también "controlaba perfectamente los entresijos de la Junta de Castilla y León".

Isabel Carrasco manejaba "todos los resortes del Partido Popular de la provincia de León", donde tenía "una serie de gente totalmente fiel a su figura". La presidenta de los populares leoneses ejercía su control sobre esa red, que "le permitía a su vez controlar tanto el PP como la Diputación" y no dudó en dejar tras de sí "varios cadáveres" a lo largo de su carrera política. Carlos Fernández Tejerina trató de romper el dominio de Carrasco presentándose como candidato a presidente de los populares leoneses. Tras varios incidentes, este intento se saldó con la expulsión de Fernández Tejerina y los militantes que le brindaron su apoyo. Desde UPL definen a Carrasco como "muy amiga de sus amigos y muy enemiga de sus enemigos".

Vacío de poder

Ahora queda por despejar la incógnita de quién ocupará su posición, sabiendo que nadie podrá sustituirla al 100%. El nuevo presidente de la Diputación será Marcos Martínez, vicepresidente y 'mano derecha' de Carrasco. En el Ayuntamiento de León, correrá la lista electoral hasta el siguiente puesto.

La mayor duda se presenta en el Partido Popular. "Teniendo en cuenta lo que ella controlaba, está claro que se ha producido un vacío importante, sobre todo en el PP", valora el secretario general de UPL. Con Carrasco fuera del escenario, se presentan varias posibilidades: ¿seguirán los afines a Carrasco al frente del Partido Popular leonés o será la oportunidad de que vuelvan los 'defenestrados' por la lideresa castellanoleonesa?


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