Este miércoles se emitió el capítulo ocho, 'Miedo', del documental de Rocío Carrasco: 'Rocío: contar la verdad para seguir viva', en el que la hija de Rocío Jurado, que hoy cumple 44 años, contó cómo fue la agresión que sufrió por parte de su hija Rocío Flores.

Además desveló un episodio cruel y estremecedor que ha dejado en evidencia una vez más las mentiras de Antonio David Flores y en esta ocasión, también de su mujer Olga Moreno, concursante de 'Supervivientes'.

Rociito relató que unas navidades que tenía que pasar con sus hijos David y Rocío Flores, estos le piden irse con su padre, y el entonces menor acabó en el hospital ingresado, ocultándoselo a Rocío Carrasco.

Después de no saber nada de sus hijos durante cuatro días y de llamarles sin obtener respuesta hasta el día 29, finalmente su hija Ro le coge el teléfono. La madre le dice que esperaba al menos una llamada el día 25, Navidad, que cómo no le habían llamado, a lo que la joven le soltó que David está ingresado en el hospital Quirón de Málaga por une neumonía.

A Rocío Carrasco le ocultaron el ingreso en el hospital de su hijo

“Ingresaron a mi hijo David con neumonía y a mí nadie me lo dijo”, señaló. Entonces, Rociito se pone de inmediato en contacto con el centro médico para conocer su estado de salud y saber si tenía que viajar para allá ya que ella se encontraba en Madrid. Tras realizarle las pruebas pertinentes a David Flores y ver que está grave, esta coge el coche junto a su pareja, Fidel Albiac, y se van a Málaga.

"Llegamos a esa habitación, abrimos la puerta y yo la escena que veo es a mi parecer dantesca. Yo veo a un niño, más largo que un trinquete, en una cama de un hospital tumbado, lleno de sueros y cosas, y a una tía igual que yo metida en la cama con el niño. Era Olga. Y cuando entro da un salto de esa cama y lo primero que hace es tirarse a Fidel a darle besos", relató.

'¿Ves, Olga? Como mi madre sí venía, me habías dicho todos que no iba a venir

Entonces se produce el momento más estremecedor del capítulo, cuando se descubre que a su hijo le habían mentido diciéndole que su madre no iba a ir a verle. "Y yo veo a mi enano, le empiezo a dar besos y él me mira y me dice: 'Yo sabía que tú venías'. Le dice: '¿Ves, Olga? Como mi madre sí venía, me habías dicho todos que no iba a venir. Veis como mi madre sí venía, yo sabía que mi mami venía con el Fidelito'. En ese momento se me saltaron las lágrimas, me dieron las ganas de estrujarle la cabeza a alguien porque decirle eso a un niño que está en una cama de un hospital.

"Me pareció cruel, asqueroso, deleznable... eso no se hace, aunque su madre fuera la persona más perra y más hija de puta del mundo", manifestó enfadada.

Después contó que cuando Antonio David entró en la habitación y la vio, estuvo vomitando en el servicio un buen rato por el miedo. "Y a los tres minutos se abre esa puerta de ese hospital y el padre se asoma y ve que estamos Fidel y yo y no dice ni pío. Se mete en el baño y se tira vomitando en el baño veinte minutos de reloj. Y salió y lo primero que hace es venirse para mí a darme dos besos", contó, para después añadir: "Tiene huevos en la televisión, pero en persona no".

Rocío Carrasco destapa las mentiras de Olga Moreno y Antonio David

Rocío Carrasco continuó diciendo: "La actitud de toda esa familia es maravillosa durante nuestra estancia en Málaga. Su mujer esperaba dos segundos para venirse a fumar un cigarro con nosotros. Esa que va ahora de madre coraje y dice que yo a los niños no los atiendo, no los quiero y que ella es la que se ha encargado siempre... Eso es mentira".

Tras contar su versión, se emiten unas imágenes de Olga Moreno en 'Sábado Deluxe' contando su versión de lo que pasó durante el ingreso de David, aseguró que Rocío tardó cinco días en ir al centro médico y que su hijo prefería estar con ella que con su madre, algo que no tiene nada que ver con lo narrado por Rocío.

Después explicó: "Cuando al niño se lo van a llevar para hacerle la prueba y yo ya iba porque el niño llevaba la mano mía cogida. Le digo 'No, enano, que vaya Olga' (...). Con eso no estoy diciendo que no la quisiera, digo que lo que dice es falso. La que le dice que vaya Olga soy yo".

También dejó en evidencia la versión que dio el exguardia civil de que Rocío y Fidel no fueron al hospital a ver al pequeño porque estaban de fiesta en Madrid, quedó demostrado que era mentira ya que Rocío aportó como prueba la factura de los días que se quedó en el hotel de Málaga durante esas Navidades. La pareja estuvo allí hasta el 7 de enero.

Pone en evidencia que Olga haya cuidado bien a sus hijos: "Me he pasado seis años de mi vida cazando piojos"

Después respondió a la pregunta de si considera que Olga ha cuidado bien de sus dos hijos. "Si tú me hablas de cuidados físicos o de atención de iba a decir que sí, pero te voy a decir que no. Yo me he pasado seis años de mi vida dedicándome a cazar piojos. Porque eso no era quitar piojos, era cada quince días irte de caza. De mi casa se iban los niños como dos pinceles, con sus tratamientos hechos, con sus cosas dadas... en mi casa no había sitio ya para más productos".

Este problema de los piojos también lo vivieron cuando David estuvo hospitalizado. "Ese episodio de la neumonía que ella cuenta... después de yo haberla visto metida en la cama de mi hijo, yo me quedé toda la noche pensando. Como tenga el niño están minados todos. Al día siguiente, acariciándole la cabeza al niño digo 'uf, tenemos huéspedes'". Y aunque se lo dijo a Olga, ella lo descartó. "Mírate, que se mire tu marido, que se mire mi hija, que se miren todos. Y efectivamente, tuvimos que hacer una operación caza en la habitación del hospital".

En este capítulo, también contó que Olga le llegó a decir a la joven que Rocío Carrasco era "mala madre" por regañar a la menor varias veces por no dejarle usar determinada vestimenta que no consideraba para su edad, que le compraba la mujer de su padre, o por llevar collares con los que podía hacerse daño jugando.

Rociito contó que su hija le dijo: 'Me ha dicho Olga que qué mala madre eres porque no me dejas ponerme collares'" y añadió: "Puede parecer una chorrada. En mi caso no es más que la muestra de lo que le sucedía. Quería ropa que no le pertenecía por edad y venía con ese tipo de ropa, que me decía que se la compraba Olga. Por mucho que luches y hagas llevas todas las de perder".