La empresa Zero Latency acaba de abrir oficialmente su espacio de realidad virtual en el número 54 de la madrileña calle de Pradillo. Un lugar en el que se mezcla actividad física con realidad virtual, lo que se concreta en una suerte de paintball del que nadie saldrá herido.

Zero Latency ya está presente en Australia (Melbourne) y Japón (Tokyo). Madrid se convierte en la primera ciudad europea en la que la compañía abre sus puertas.

Los jugadores reciben a la entrada un fusil de asalto de juguete, unos auriculares con micrófono para mantener comunicación con el resto de los jugadores y unas gafas de VR (Realidad Virtual) que permiten disparar en tres modalidades diferentes (metralleta, recortada y francotirador). El juego se desarrolla dentro de un espacio físico de 400 metros cuadrados en el que el objetivo básicamente es sobrevivir a distintas oleadas de zombies virtuales que atacarán a los jugadores.

Se trata de una alternativa a las partidas de paintball tradicionales, una opción muy extendida de entretenimiento en las despedidas de soltero. Entre las normas para los jugadores está la de no haber ingerido drogas y alcohol y tener más de 18 años -por debajo de esa edad se requiere permiso del tutor-.