Política

Los ataques de Calvo, Calviño y Escrivá desatan el miedo en Podemos a una salida abrupta del Gobierno

Iglesias busca a la desesperada un pacto con ERC y Bildu ante el temor a un golpe de timón de Sánchez. Los morados confían en que la Moncloa se posicione a su lado

La ministra Calviño, Calvo, Díaz y Montero con el vicepresidente Pablo Iglesias
La ministra Calviño, Calvo, Díaz y Montero con el vicepresidente Pablo Iglesias Europa Press

En Podemos circula un temor que puede condicionar los próximos meses de la legislatura. En el cuartel general de Pablo Iglesias se expande la sospecha de una maniobra de algunos ministros del Gobierno para alejar a Podemos del Consejo de Ministros. Los ministros señalados son la socialista Carmen Calvo y los “técnicos” Nadia Calviño y José Luis Escrivá, respectivamente al mando de la primera vicepresidencia, y de los departamentos de Economía y Seguridad Social. Estos ministros estarían impulsando una salida de los morados del Consejo de Ministros porque creen que la pandemia dificulta un adelanto electoral y que Pedro Sánchez puede gobernar en minoría.  

Los morados, explican en conversación con Vozpópuli, detectan movimientos sospechosos por parte de los ministros económicos más involucrados en la redacción de los presupuestos de 2021. El cálculo que estarían barajando Calvo, Calviño y Escrivá, según los asesores de Iglesias, pasa por alejar al secretario general y los suyos del Ejecutivo, y afianzar un gobierno de Sánchez en minoría. 

Abstención de Podemos y el papel de Moncloa

“Creen que con la pandemia Podemos no puede permitirse el lujo de colocarse en la oposición a Sánchez, y quesolo le quedaría espacio para la abstención”, resume un miembro del partido morado, que otorga a ese enfoque cierta “lógica”. Sin embargo, en las altas esferas de la formación morada confían ahora en que la Moncloa, es decir el sanedrín de asesores y estrategas de Sánchez, prefiere un Podemos “atado y bien atado” a un exsocio crítico a su izquierda.

La desconfianza hacia Calviño es conocida en el partido, pero últimamente ha sorprendido el alejamiento de Escrivá, un ministro que hasta el verano era considerado uno de los puentes entre los dos segmentos del Gobierno. Escrivá se distanció de Iglesias durante la negociación para el Ingreso Mínimo Vital. Pero después del verano, el responsable de Seguridad Social no ha dejado de lanzar órdagos a Iglesias y los suyos.

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. EFE

Escrivá: "Yo soy el ministro competente"

Por ejemplo, con sus declaraciones sobre los permisos retribuidos para padres cuyos hijos estén en cuarentena preventiva. Escrivá no solo se desmarcó del anuncio que pronunció Iglesias durante una entrevista, sino que le advirtió en Onda Cero diciendo que el “ministro competente” era él. Así comentó Escrivá las palabras de Iglesias: “A mí no me lo ha sugerido” y “yo soy el ministro competente. Si estamos hablando de incapacidades temporales es un tema de la Seguridad Social”.

En cuanto a Calvo, la vicepresidenta primera ha excluido a Iglesias y otros miembros de Podemos de los encuentros sobre los Presupuestos. Calvo siempre ha representado dentro del Gobierno un puntal crítico con Iglesias. El líder de Podemos pactó con Sánchez hace dos semanas dar prioridad a los socios de la investidura en dicha negociación. Sin embargo, Calvo no está cumpliendo con esta directriz, y entre los morados aumenta la preocupación después de haber sido ninguneados en la fusión entre Bankia y Caixabank y percibir resistencia a que participen del reparto de los fondos europeos para la pandemia, tal y como desveló Vozpópuli.

Otro enfrentamiento con los ministros económicos se generó sobre el sueldo de los funcionarios. Podemos ha afirmado que "hay que subir el salario de los funcionarios por lo mismo y porque han perdido mucho poder adquisitivo". En este caso el dardo de Podemos se dirigió contra Calviño, quien abrió a congelar esos salarios debido a la pandemia y alegó como argumento que en los últimos tres años el alza de los sueldos públicos ha sido superior a la subida de la inflación.

Entre el paripé y la trampa

Iglesias sabe que su margen de maniobra es reducido. Aun así, insiste en buscar el apoyo del bloque de la investidura para las cuentas. El pasado martes anunció que llevará a cabo reuniones paralelas con ERC y BilduEste diario desveló los movimientos de Podemos hacia la izquierda abertzale, y el pasado lunes coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, manifestó su "predisposición de hablar, negociar y en su caso acordar los presupuestos". Además, ahora parecen reabrirse los puentes con ERC.

Ante el anuncio de negociaciones paralelas de Iglesias con Bildu y ERC, que en Podemos aseguran estar pactadas con el PSOE, Calvo ha lanzado algo parecido a una advertencia: "Los Presupuestos, como en todos los Gobiernos del mundo, los tiene que hacer la ministra de Hacienda, como es lógico, y coordinaremos entre las dos formaciones que sostenemos este Gobierno progresista. Pero es evidente que cualquier miembro del Gobierno puede hablar con los grupos parlamentarios y, en este caso, con el líder de otro partido político", ha afirmado el martes. Y algunos en Podemos confirman: "La negociación de verdad la lleva Calvo"

Pablo Echenique en el Congreso intentó rebajar la tensión sobre esta decisión, limitándola a una prerrogativa de la vicepresidencia y mencionando las reuniones de Teresa Ribera (cuarta vicepresidenta) con otros partidos. La reunión se mantendrá este miércoles en la sede de la vicepresidencia que lidera Iglesias. Desde el propio grupo parlamentario califican el encuentro de "toma de contacto", aunque subrayan la importancia para Podemos de que se visibilicen conversaciones prioritarias para los socios de investidura.  

Aunque muchos rebajan esa negociación a “paripé”, los movimientos de Iglesias generan desconfianza en los sectores económicos del Ejecutivo. Nadie esconde el hecho de que si Iglesias logra que Gabriel Rufián y Bilduse abran públicamente a votar que sí a las cuentas, para Sánchez se abrirá una grieta. Entre el paripé y la trampa, el margen puede ser estrecho.

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. EFE

La 'conciliadora' Yolanda Díaz

Las cuentas la negocian la ministra María Jesús Montero (PSOE) con Nacho Álvarez (Podemos). Pero los puntos clave del borrador los marcan Calviño y Escrivá. Los dos ministros han fijado la subida de la edad de jubilación y el veto absoluto a retocar la reforma laboral de Mariano Rajoy como incuestionables. El propio Escrivá ha reivindicado la necesidad de retrasar la edad de jubilación. El ministro quiere recuperar las líneas maestras de los spending review de la Airef, como publicó en exclusiva este diario en junio. Y aunque Podemos ha cuestionado la medida, Escrivá no quiere dar pasos atrás.

En el partido de Iglesias reconocen que no todos despiertan la misma hostilidad entre los socialistas. Salvan a este respecto la delegada de Trabajo, Yolanda Díaz, con la que según afirman en Podemos el ministro Escrivá tiene una buena relación. El problema para Podemos –y también para Ciudadanos—es la escasa confianza depositada en Sánchez.

El presidente del Gobierno, que durante su vida política ha protagonizado giros inesperados, despierta la desconfianza de todos sus socios. Para Iglesias también sigue siendo un enigma. La descripción que los morados hacen de Sánchez es a menudo demoledora. Todas las alarmas están encendidas ante un desenlace de la legislatura que por primera vez se prevé más caótica de lo esperado.

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