Antonio David, quizás no lo sepas, pero Paolo Vasile estudió Antropologia. Por eso, sabe bien que el hombre suele recurrir al miedo para imponerse a sus congéneres. Y si hace falta actuar sin escrúpulos, lo suele hacer, pues el remordimiento siempre llega a posteriori. 

Antonio David, hubo un tiempo en que a las brujas se las representó con una enorme nariz, pues quienes querían conservar sus privilegios espirituales y materiales en la sociedad medieval consideraron que alargando el apéndice nasal de las apestadas matarían dos pájaros de un tiro, pues así figurarían más feas y repulsivas; y, de paso, guardarían una mayor semejanza con los judíos. Porque antes que a las brujas se persiguió a los judíos. 

Antonio David, tú eres la última bruja quemada en la plaza de la villa. Desconozco si Rocío Carrasco miente o dice la verdad, pero la justicia no actuó en su día contra ti y eso, en condiciones normales, debería servir.

El problema es que los tiempos han cambiado y el Estado de derecho se ha debilitado. Las hogueras han vuelto al espacio público y sus promotoras necesitan alimentarlas con carne humana. Por eso, son capaces de defender a Juana Rivas o emprenderla contra cualquier sentencia judicial que contradiga su verdad. Antonio David, esto es una nueva Inquisición y quienes la han impulsado no están dispuestas a respetar ese consenso social que dice que la palabra del juez ha de respetarse cuando se le reclama para resolver un conflicto entre dos partes.

En tu circunstancia también influye la crisis económica. Y te preguntarás por qué. Quizás no sepas que los ingresos de las televisiones cayeron el 15% el año pasado y que el negocio está más amenazado que nunca por las alternativas de entretenimiento audiovisual. Por eso, algunas noches a la semana observas en la pantalla de Telecinco a un grupo de muchachos y muchachas cuya capacidad neuronal sólo alcanza para tratar de aparearse de forma indiscriminada e intentar evitar la incontinencia mientras permanecen despiertos. A veces, fracasan en alguna de sus misiones. Es complicado hacer dos cosas a la vez para según qué mentes.

Telecinco destierra la historia de Antonio David y Rocío Carrasco

La crisis y la falta de escrúpulos han llevado a Telecinco a desenterrar tu historia, no tengas la menor duda. La jugada es redonda: gracias a este programa, Rocío Carrasco y Mediaset aumentarán sus ingresos; y, de paso, las feministas del Gobierno lanzarán un guiño hacia una cadena que presumirá de ‘valores morados’ gracias a dar cabida al testimonio de una mujer que dice haber sido maltratada. Y ojo, puede que diga la verdad. Pero siempre será una verdad líquida. Una de tantas. Una verdad basada en un testimonio y a la que el juez no hizo caso.

Mientras estrellas como Jorge Javier Vázquez defienden a Rocío Carrasco y mientras Irene Montero aprovecha para lanzar su discurso en Telecinco, los reporteros de la cadena continuarán buscando historias para despellejar a la famosa de turno; mientras Ana Rosa Quintana mostrará hasta el más mínimo detalle del asesinato mediático que toque. Y si es de una mujer...pues bueno. Ahí no hace falta transmitir valores como el respeto a la finada. A la Marta del Castillo de turno. ¿Te acuerdas, Ana Rosa?

Hay muchas mujeres sufren violencia en su hogar, de forma penosa y cruel. También hay una que ha cobrado un pastizal por contar su historia. Y una televisión ha negociado el formato y hará negocio con ello. Y ha despedido a su exmarido sin más prueba que un testimonio y pese a que la justicia no le dio la razón a ella, como apuntaba uno de los colaboradores de Sálvame este lunes. El caso también ha servido para que la gran dama del Ministerio de Igualdad haga proselitismo en horario de tarde, en televisión, e intoxique a la sociedad con medias verdades. 

Antonio David, todo está tan contaminado que detrás de ti vendrán otros y otras que sufrirán la aniquiliación social a manos de la nueva secta de lo polite. Mientras tanto, el país se empobrece y se ahoga en deuda y fanatismo populista. Pero eso, da igual. Lo importante es hacer caja antes de que esto se hunda.