Son muchos los comentarios que circulan estos días por los pasillos de Torrespaña sobre quién será el nuevo jefe de los Servicios Informativos de Radiotelevisión Española, un sillón altamente inflamable que ha generado consecuencias en la carrera profesional de algunos de sus moradores, desde María Antonia Iglesias hasta Alfredo Urdaci.

Los consejeros de RTVE esperan que su presidente, José Manuel Pérez Tornero, ponga un nombre encima de la mesa en la próxima reunión del Consejo de Administración, que se prepara entre el máximo secretismo y para la cual, este viernes, todavía no habían sido convocados los vocales de este órgano.

Poco se sabe de la composición del nuevo organigrama de Radiotelevisión Española, pero se esperan cambios profundos en el actual equipo directivo. De hecho, el actual director general corporativo, Federico Montero, no seguirá en su puesto y en Torrespaña se da por supuesto que tampoco lo hará Enric Hernández, quien ha gestionado todos los contenidos informativos de RTVE durante el último año y medio.

Las varias fuentes de RTVE consultadas por este periódico inciden en que el principal favorito para ostentar la Jefatura de los noticiarios era Carlos Franganillo, sin embargo, el periodista rechazó la posibilidad. También lo hizo Mavi Doñate, una de las corresponsales más populares de la corporación.

El nombre que ha sonado con más fuerza en los últimos días en Torrespaña es el de Cristina Ónega, quien sustituyó en 2018 a Álvaro Zancajo al frente del Canal 24 Horas. Sin embargo, de momento no hay ninguna certeza al respecto, añaden estos informantes.

La baja audiencia de RTVE

La realidad que encontrará quien asuma el cargo es la de unos telediarios que se llevan una parte importante de los recursos de RTVE (la ley prohíbe externalizarlos), pero cada vez generan peores resultados. Un buen ejemplo es el que se registró el pasado martes, cuando el especial informativo que se emitió con motivo de las elecciones autonómicas madrileñas fue batido por el de La Sexta.

En su primer tramo, obtuvo una cuota de pantalla de 6,2 puntos, frente a los 7,3 del segundo y los 6,8 del tercero. Eso perjudicó la audiencia global de La 1, que en una jornada de importancia política fundamental fue del 7%. Y no fue el peor día, pues el 5 de mayo alcanzó los 6,9 puntos. Estuvo más cerca de FDF que de Telecinco y Antena 3.

Se ha convertido en costumbre que el noticiario de Vicente Vallés en Antena 3 -impulsado por el Rosco, de Pasapalabra- duplique la cuota de pantalla del de Carlos Franganillo. Hay días en los que la diferencia es especialmente elevada, como el 5 de mayo, cuando el Telediario 2 consiguió un 8,4% de cuota y Vallés, el 19,3. El pasado jueves, un 9,8 y un 22,5%, respectivamente.

Algo similar le ocurre a Ana Blanco a mediodía, cuyo noticiario, además, se ve perjudicado por la mala audiencia de Las cosas claras, de Jesús Cintora. El programa desaparecerá en las próximas semanas de la parrilla de programación -el contrato vence el 30 de junio-, pero el resultado que conseguirá la alternativa es una incógnita. Sobre todo si se tiene en cuenta que los programas de cocina y el concurso que se probaron antes de emitir este magacín también fueron un fracaso.