El Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso concebía Telemadrid como un problema y por eso impulsó un polémico cambio legislativo que culminará con la sustitución de su director general. Ahora bien, a partir de ahora, habrá que ver si al Gobierno autonómico le genera menos dolores de cabeza una televisión autonómica afín –que vigilará de cerca la oposición, como ya ha anunciado- que una que no esté comandada por alguien de su plena confianza.

La reforma de la Ley 8/2015 que ha aprobado este jueves la Asamblea de Madrid supondrá la salida del actual ‘jefe’ de la radio-televisión autonómica, José Pablo López, que cesará automáticamente en sus funciones, dado que, con la nueva normativa, el mandato del director general será de cuatro años, en lugar de seis. Puesto que López fue designado a principios de 2017, su ciclo se da por finalizado.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid propondrá la próxima semana un administrador único provisional que comandará esta empresa pública –tras su ratificación en la Asamblea, con mayoría absoluta en segunda votación- hasta que los partidos consensuen el nombre del nuevo director general.

El nuevo texto legal no establece un límite para el mandato del gestor temporal de Telemadrid, lo que podrá utilizar el Gobierno autonómico para activar el proceso de sustitución cuando crea conveniente.

Esta estrategia se siguió en Radiotelevisión Española, donde Rosa María Mateo fue designada para tres meses, pero pasó más de dos años y medio en su puesto. La izquierda controlaba la Mesa del Parlamento y frenó el proceso de renovación hasta que creyó conveniente, que fue tras las elecciones catalanas.

Cabe recordar que la Asamblea de Madrid depende actualmente de los populares tras el buen resultado electoral obtenido el pasado mayo.

Polémico concurso

En principio, el próximo director general se elegirá mediante el mismo concurso de méritos que el anterior. Ahora bien, fuentes del anterior Consejo de Telemadrid recuerdan que el anterior proceso culminó entre sospechas de irregularidades, tal y como publicó Vozpópuli.

En aquella ocasión, en 2016, se presentaron 36 candidaturas para dirigir Telemadrid, las cuales se analizaron en el Consejo en tres horas y media. Es decir, sus vocales revisaron los credenciales de cada uno de ellos por la vía rápida.

Cada uno de los nueve miembros de este órgano propuso a tres candidatos. Para seleccionar el mejor proyecto de todos los que pasaron esta primera criba, se realizaron cuatro votaciones. En todas ellas, José Pablo López obtuvo cinco votos a favor.

Algunos miembros del máximo órgano de gobierno de Telemadrid sugirieron la posibilidad de que se realizaran entrevistas a algunos postulantes, pero la mayoría de los miembros -quienes apoyaron a López- rechazaron la propuesta, alegando que eso retrasaría el nombramiento del sustituto de Ángel Martín Vizcaíno al frente del canal, según recuerdan estos informantes. Por tanto, se eligió a López de esa forma.

El proceso para seleccionar a los miembros del Consejo de Administración de RTVE tampoco respetó la escala de méritos de los candidatos, dado que se resolvió con un pacto político entre el PP, el PSOE, Unidas Podemos y PNV.

Hay que recordar que en este procedimiento parlamentario se puntuó a los aspirantes en función de su currículum y del proyecto de gestión que presentaron. De los diez consejeros del actual órgano de gobierno de RTVE, el mejor puntuado es su presidente, José Manuel Pérez Tornero, que quedó en cuarta posición en el concurso.

Entre los mejor puntuados y los más afines, los partidos eligieron a los segundos. Y varios de los anteriores precedentes que existen en las televisiones públicas estatal y autonómicas evidencian que los partidos controlan este proceso.

Nueva ley de Telemadrid

La nueva norma de la Comunidad de Madrid, sea como fuere, establece una diferencia entre la duración del mandato del director general de Radio Televisión Madrid y el de sus consejeros. El ciclo del primero se extenderá durante cuatro años, mientras que el de los segundos durará seis. Las asociaciones de profesionales del sector de la comunicación perderán el 'privilegio' de proponer consejeros, puesto que serán los grupos parlamentarios los que los designen.

El texto también elimina un artículo de la ley 8/2015, que es el que otorga al Consejo la potestad de aprobar el nombramiento del personal directivo designado por el director general y formalizar su cese en el supuesto de destitución por ‘líder’ de la televisión pública.

La oposición parlamentaria ya ha iniciado maniobras para denunciar la nueva situación de Telemadrid. Este jueves participaba en un bronco debate en la Asamblea y, un día antes, Podemos, PSOE y Más Madrid rubricaban un manifiesto junto con sindicatos y asociaciones de periodistas en el que lanzaban un dardo a Díaz Ayuso.

“La existencia de una Radio Televisión de Madrid como entidad profesional y despolitizada es incompatible con su intervención directa por parte del poder Ejecutivo, un hecho que se agrava cuando se conculca, además, la garantía constitucional de la irretroactividad de las disposiciones restrictivas de derechos individuales”, expresaba el texto.