El primer ministro francés, Édouard Philippe, anunció este jueves que a partir del próximo martes, 2 de junio, levantará la prohibición de viajar a más de 100 kilómetros del domicilio, por lo que se permitirán todos los desplazamientos en el interior del país.

El veto se había impuesto para evitar que los residentes de una zona en la que la circulación del coronavirus era alta se desplazaran a otras con menor impacto de la epidemia y contribuyeran a expandirla.

"Esa medida ha sido muy útil, pero hoy la presión ha bajado y ya no hay justificación", dijo en la presentación de la nueva fase de la desescalada, donde también se mostró favorable a la apertura de las fronteras internas de la Unión Europea sin necesidad de cuarentena si la situación sanitaria lo permite.

Resultados mejores de los esperado

El primer ministro francés dijo este jueves que los resultados sanitarios en la lucha contra la covid-19 son "mejores de los esperados" para este momento de la 'desescalada', por lo que prácticamente todo el país entra en la llamada fase "verde".

Salvo la región de París y los territorios ultramarinos de Mayotte y Guyana, que se quedan en "naranja", todo Francia está ahora en "verde", lo que supone que "la libertad se convierte en la regla y las restricciones en la excepción", dijo Philippe en una rueda de prensa.

"El virus sigue presente en todo el territorio, pero su velocidad de propagación está en este momento bajo control. Estamos allí donde esperábamos encontrarnos a final de mayo, y aún un poco mejor de lo que esperábamos", destacó el jefe de Gobierno.