La disputas internas en el seno de la coalición de Gobierno en Polonia amenazan la aprobación de los fondos europeos e incluso la supervivencia del actual Ejecutivo tripartito, que tiene como principal valedor al ultraconservador Partido Ley y Justicia (PiS).

El plan de estímulo europeo, de 750.000 millones de euros, ha sido ratificado hasta el momento por 17 estados miembros, pero depende del visto bueno de los 27 para que el dinero comience a circular. Polonia, según este plan, recibirá 58.000 millones.

Sin embargo, el Gobierno ha confirmado este martes la paralización de los debates, después de que Polonia Unida, el partido del ministro de Justicia, Zbigniew Ziobro, haya dejado clara su oposición al acuerdo. Argumenta que Polonia estaría cargando con la deuda de otros estados, según la agencia Bloomberg.

El ministro de Activos Publicos, Jacek Sain, ha reconocido ciertas "controversias" pero confía en "convencer" al socio de coalición para "no depender del sentido de responsabilidad de la oposición" en caso de que el plan llegue al Parlamento sin una mayoría clara.

El vicepresidente del Parlamento, Ryszard Terlecki, ha reconocido que los legisladores podrían verse obligados a ampliar el periodo de sesiones para ratificar el programa, mientras que el portavoz del Gobierno, Piotr Muller, confía en que el gabinete pueda terminar de posicionarse "pronto" y a corto plazo llegue la esperada votación.