El exministro de Justicia y parlamentario del estado alemán de Baviera Alfred Sauter ha dimitido este domingo de todos sus cargos en el partido y de su escaño después de haberse visto implicado en el escándalo de las mascarillas que ha sacudido la política alemana en las últimas semanas.

Así lo ha anunciado el político bávaro del partido CSU -la filial de la gobernante Democracia Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel- en un comunicado este domingo y se suma así a la lista de políticos alemanes que se han visto salpicados por el caso de corrupción sobre la venta de mascarillas.

En el escrito, no obstante, Sauter se declara inocente de los cargos de los que se le acusa y asegura que no ha violado ninguna ley. Según informa 'Frankfurter Allgemeine Zeitung', Sauter habría recibido cantidades de más de un millón de euros en relación con el negocio de las mascarillas.

El miércoles, los investigadores allanaron las oficinas de Sauter, así como otros locales, según relató la Fiscalía, por su relación con posibles acuerdos ilícitos de venta de mascarillas médicas en el estado.

El líder de la CSU, Markus Soder, ha anunciado que la formación endurecerá sus reglas para los funcionarios electos que estén ejerciendo y para los futuros.

Hasta el momento y tras salir a la luz el enriquecimiento privado por intermediar en el suministro de mascarillas, el político de la CDU Nikolas Loebel y su colega de la CSU Georg Nuesslein anunciaron que abandonaban sus respectivos partidos.

"Total transparencia"

También este domingo, y como consecuencia del escándalo de la venta de mascarillas, el líder de la CSU, Markus Soder, ha anunciado que la formación endurecerá sus reglas para los funcionarios electos que estén ejerciendo y para los futuros, prometiendo una "total transparencia" en los ingresos auxiliares y la participación de los parlamentarios.

"Para una nueva CSU se necesitan nuevas reglas y un nuevo espíritu", ha añadido, en medio de una bajada de los apoyos a la CDU/CSU.