La acusación contra el exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi ha reconocido este miércoles que está "gravemente enfermo" y que "nada presagia una solución rápida", por lo que aprueba separarle "temporalmente" del proceso judicial en el que estaba siendo investigado por soborno de testigos por el caso 'Ruby'.

"Creemos absolutamente que está gravemente enfermo y padece una patología grave", ha explicado la fiscal adjunta de Milán, Tiziana Siciliano, quien, sin embargo, ha defendido la necesidad de continuar con el juicio, suspendido ya en siete ocasiones debido al estado de salud de Berlusconi y que tiene previsto retomarse el próximo 26 de mayo.

"Berlusconi está realmente mal, leyendo los partes médicos no tengo ninguna duda de que la situación es particularmente grave y nada presagia una solución rápida", ha dicho, antes de remarcar que, no obstante, "debemos tener en cuenta el estado de los demás acusados", un total de 28.

"Plazo razonable"

Siciliano ha explicado que el proceso "ha durado mucho tiempo" y que el resto de imputados tienen derecho a que el juicio se celebre en un "plazo razonable", por lo que ha aprobado la propuesta de la defensa para "separar temporalmente" a Berlusconi de sus cargos.

Por su parte, Federico Cecconi, el abogado del que fuera primer ministro italiano en dos ocasiones, ha solicitado un aplazamiento definitivo, pues es "irreal" que el estado de salud de Berlusconi "se pueda solucionar en siete, o en quince días", informa la agencia Adnkronos.

Cecconi ha recibido con satisfacción la decisión de la fiscal Siciliano y ha apuntado que su reconocimiento del mal estado físico de Berlusconi "no es más que la confirmación de los datos que se pueden encontrar en los exámenes de las numerosos informes médicos que hemos presentado durante proceso".

Posible participación en una red de prostitución

Ahora serán los jueces quienes deberán decidir el próximo 26 de mayo si aprueban la propuesta de la defensa y de la acusación de separar del resto de acusados a Berlusconi, imputado por falso testimonio y soborno de testigos durante los procesos judiciales del caso 'Ruby', en los que se investiga su posible participación en una red de prostitución de menores en el marco de sus famosas fiestas 'bunga bunga'.

Los fiscales piden cuatro años y dos meses de prisión para Berlusconi, a quien le acusan de sobornar Mariani, unos 170.000 euros en tres años, para dar falso testimonio de lo que presenció en las fiestas de carácter sexual que el exprimer ministro solía celebrar con profusión en su mansión de la villa milanesa de Arcore.

En total, según la Fiscalía, Berlusconi habría repartido 10 millones de euros para corromper a varios testigos en su juicio en 2013, en el que fue acusado de tener relaciones sexuales con Karima El Mahroug, una bailarina de 17 años conocida también como Ruby. La joven habría sido sobornada con 7 millones de euros.

Berlusconi fue declarado inicialmente culpable de pagar para mantener relaciones sexuales con una menor y condenado a siete años de prisión. El veredicto fue revocado en 2014 por un tribunal de apelaciones, que dictaminó que no había pruebas de que el exprimer ministro conociera la edad de Mahroug. Tanto ella como Berlusconi niegan que se hubiera producido ninguna irregularidad.