Álvaro d'Orleans-Borón, primo del Rey emérito y persona de su máxima confianza, recibió 50 millones de francos suizos (unos 47 millones de euros) en comisiones por sus tareas como mediador en la venta del Banco Zaragozano a Barclays en 2003, según publica este lunes The Telegraph.

Este dinero acabó en una cuenta suiza para que Juan Carlos I pudiera acceder a él, según el medio británico.

Estos pagos vuelven a poner en el foco de la duda al Rey emérito, a quien ya se le acusó de reunir una fortuna secreta escondida en varias cuentas bancarias de este país bajo el nombre de su primo.

La Fiscalía dio carpetazo al caso

La Fiscalía Anticorrupción concluyó en septiembre de 2018 que no veía delito en las cuentas en Suiza que Corinna zy Sayn-Wittgenstein otorgaba al rey Juan Carlos en una conversación mantenida con el excomisario José Manuel Villarejo y el antiguo directivo de Telefónica Juan Villalonga.

El Ministerio Fiscal adujo que las declaraciones de la amiga íntima del emérito no eran suficientes para mantener abierta una investigación y que de haber algún delito estos se habrían producido cuando el Rey ostentaba el trono, por lo que gozaba de inviolabilidad jurídica.

En una grabación aportada por la Policía Nacional en la causa contra el policía, se puede oír cómo Corinna le explica a sus dos interlocutores que el rey Juan Carlos I habría puesto un terreno en Marrakech a su nombre porque ella es "residente en Mónaco" y que el monarca tendría varias cuentas en Suiza puestas a nombres de terceros. El Ministerio Público ha pedido al juez de la Audiencia Nacional, Diego de Egea, que archive la 'pieza Carol' porque las afirmaciones de Sayn-Wittgenstein no son suficientes para mantener una investigación.