Pedro Sánchez copia y pega dos medidas estrellas del proyecto político de Podemos, pero lo hace sin compartir con los miembros de la formación morada visibilidad y protagonismo. El pasado lunes, en Barcelona, Sánchez acudió al Liceu para explicar la decisión de indultar a los presos del procés. Podemos defiende esta postura desde hace dos años, pero Sánchez prefirió hablar en solitario en el escenario. Lo mismo hizo el día después después del Consejo de Ministros. Dos días después, el Gobierno anunciaba la bajada del IVA de la luz, otra propuesta del programa electoral de Podemos. Pero en la rueda de prensa solo acudieron tres ministras socialistas.

Los indultos estaban en la libreta de Pablo Iglesias desde hace al menos dos años. Los abogados de los encarcelados, según ha podido saber este diario, llevaban hablando de esta opción con Jaume Asens desde finales de 2019. Entonces, los socialistas proponían una reforma del Código Penal para que la convocatoria de un referéndum ilegal fuera considerada de nuevo delito. Mientras que cuando se conoció la sentencia del Tribunal Supremo, Sánchez defendió el "íntegro cumplimiento" de las penas.

Dos años después, Sánchez ha dado un giro a su estrategia. Pero Podemos no ha podido sacar provecho de este viraje. Asens, uno de los inspiradores de los indultos, solo tuvo la oportunidad de hablar en una rueda de prensa desde el Congreso, mientras que en el acto del Liceu asistieron únicamente Ada Colau y Jéssica Albiach, dos miembros de los Comunes, que es una marca asociada a Podemos pero autónoma. Yolanda Díaz volvió de prisa y corriendo de Italia para acudir al Consejo de Ministros, pero solo pudo escribir un tuit para alegrarse de la medida puesta en marcha por la Moncloa. Miembros de Podemos en Cataluña hablan claramente de "humillación" por parte de Sánchez.

Propuesta del programa de Podemos

La hemeroteca condena al PSOE también en la rebaja del IVA en la factura de la luz. En solo cinco meses, María Jesús Montero sostenía que la Comisión Europea impedía a España rebajar el impuesto para armonizar su sistema fiscal al resto de los países miembros. Sin embargo, y tras la aprobación de los indultos, el Gobierno ha asumido una de las reivindicaciones de Podemos de los últimos años y que formó parte del programa electoral de 2019.

También en este caso, sin embargo, la Moncloa ha orillado a los morados. Nadie del partido de Ione Belarra e Irene Montero estuvo en la rueda de prensa después del Consejo de Ministros en el que se anunció la medida. Solo participaron dos ministras socialistas, Teresa Ribera (Transición Ecológica) y Carolina Darias (Salud), además de la portavoz del Gobierno María Jesús Montero, también del PSOE.

A pesar de ese ninguneo, Podemos evita entrar en conflicto con Sánchez. Aunque en la formación morada admiten que su visibilidad externa se ha reducido hasta niveles preocupantes tras la salida de Pablo Iglesias. El Congreso de Vistalegre IV pasó casi inadvertido, y Belarra está encontrando problemas para proyectar su figura después de ser nombrada secretaria general.

El temor a que Podemos no sobreviva sin Iglesias empieza a difundirse en la formación morada. Todavía quedan márgenes de recuperación, pero el hecho de que en una semana tan importante, con la aprobación de los indultos y la bajada del IVA de la luz, el partido no haya sabido o podido capitalizar estas medidas obliga a una revisión de los equilibrios de comunicación con la Moncloa. Podemos espera recuperar protagonismo en el debate sobre las reformas de las pensiones y la derogación de la reforma laboral. Aunque enfrente tendrá a dos ministros de peso en el Ejecutivo, como Nadia Calviño y José Luis Escrivá, con el peligro para Yolanda Díaz de "desgastarse" si pierde ambas batallas.