Las tensas negociaciones entre los socios del Gobierno de coalición en relación a la ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans han desembocado, finalmente, en la aprobación por parte del Consejo de Ministros del anteproyecto de la conocida como 'ley trans y de derechos LGTBI'.

El Ejecutivo tenía previsto llevar la ley al Consejo de Ministros este 29 de junio para su aprobación, después de que no saliera adelante en la votación del Congreso los Diputados el pasado 18 de mayo, donde el PSOE se abstuvo.

En un principio, el acuerdo de Gobierno entre el PSOE y Podemos incluía la aprobación de una 'ley trans' y de otra 'ley contra la discriminación de las personas LGTBI' pero, finalmente, se han unido ambos borradores.

Hasta ahora, esta ley permanecía bloqueada por el veto de los socialistas al proyecto del Ministerio de Igualdad, liderado por Irene Montero. La abstención del PSOE junto al voto en contra de PP y Vox frustró su salida.

Una de las que se opuso visiblemente a la ley de Montero fue la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, que pidió "seguridad jurídica" en la norma para que "los nuevos derechos" no supusiesen "una merma" para los preexistentes, acusándose la brecha entre socios.

Por lo tanto, el PSOE en su conjunto se había mostrado en contra de esta cuestión hasta hace días, pero ahora parece que dará su visto bueno al borrador.

Se reconoce la autodeterminación de género, permitiéndose el cambio de sexo en el registro con la sola declaración del interesado, que deberá confirmar su decisión trascurridos tres meses.

En relación a las principales asociaciones LGTBI, han aplaudido la medida, aunque aseguran que esperan introducir mejoras en el trámite parlamentario.

Algunos sectores feministas, por su parte, se muestran en contra asegurando que es un peligro para los derechos de las mujeres. Pero, ¿en qué consiste realmente la 'ley trans y de derechos LGTBI'?

En qué consiste la 'ley trans y de derechos LGTBI?

El Ministerio de Igualdad establece que, a través de esta ley, se reconoce la autodeterminación de género, permitiéndose el cambio de sexo en el registro con la sola declaración del interesado, que deberá confirmar su decisión trascurridos tres meses.

Otro de los puntos clave de esta norma es que ese derecho a cambiar de sexo comienza a partir de los 14 años, dos más de los que planteaba la cartera de Montero en su primer texto. Con 14 años, el interesado o interesada podrá cambiar de sexo sin necesidad de informe médico ni de testigos que tengan que corroborarlo.

Varias personas en una manifestación centrada en el colectivo trans. Europa Press.
Varias personas en una manifestación centrada en el colectivo trans. Europa Press.

¿Y si son menores de 14 años? Los niños de 12 y 13 años también contarán con este derecho, sin embargo, deberán contar con la necesaria autorización judicial para poder modificar el sexo en el registro. Además, cualquier menor podrá cambiar su nombre sin necesitar informes.

Asimismo, con esta ley se pretende garantizar los derechos de las personas LGTBI así como igualdad real y efectiva y, con ánimo de evitar el fraude de ley, las personas que hayan cambiado de sexo necesitarán una autorización judicial para volver a hacerlo.

Prohibidas las terapias de conversión

El anteproyecto que se aprueba este martes prohíbe, por otro lado, las denominadas terapias de conversión creadas para tratar de modificar la orientación, identidad; así como la cirugía de modificación genital de bebés intersexuales.

En el documento se expresa, además, que España deberá dejar de considerar enfermas a las personas trans. Permitirá la filiación de los hijos y las madres lesbianas y bisexuales sin ser obligatorio el matrimonio.

Finalmente, se deberá garantizar el acceso a la reproducción asistida a todo el colectivo.