Máxima tensión en las Cortes de Castilla y León, donde este lunes se debatirá la primera moción de censura de su historia en democracia. El Gobierno de coalición de Alfonso Fernández Mañueco (PP) y Francisco Igea (Ciudadanos) llega a este envite más débil que hace una semana y sin tener la certeza absoluta de que no habrá alguna sorpresa en su contra. Así que el resultado de la votación de esta noche es una incógnita.

Tras la sorprendente fuga el pasado viernes de la diputada naranja María Montero al grupo de los no adscritos, se ha apretado aún más la diferencia entre el Ejecutivo y la oposición que capitanea el PSOE de Luis Tudanca, que venció en las elecciones autonómicas de 2019 aunque su victoria no le sirvió para conquistar el poder.

El PP (29 procuradores) y Cs (11) han perdido la mayoría absoluta que tenían de 41 escaños con el portazo de Montero, una de las diputadas 'igeistas' que ocupaba el puesto de portavoz adjunta en el grupo parlamentario naranja. Hasta el último momento estuvo defendiendo en público el 'no' a la moción de Tudanca, pero el viernes anunció que se iba al Grupo Mixto por la "falta de liderazgo" en el seno de su partido y descolgó el teléfono.

Aunque no dijo qué iba a votar en la moción, sus compañeros de Cs creen que Montero dará su apoyo a Tudanca. En las filas naranjas sienten el sudor frío al comprobar que PSOE (35) puede empatar a 40 escaños con PP-Cs si une a Podemos (2), que ya le ha adelantado el 'sí' en la moción, con los procuradores regionalistas de Unión del Pueblo Leonés (1) y Por Ávila (1) junto a la citada exdiputada de Cs.

En ese escenario, el parlamentario de Vox (1) tendría la última palabra, previsiblemente para tumbar la moción, aunque tras la experiencia de Murcia, en la que el PP, PSOE y Cs negociaron sin tapujos ni líneas rojas con tres exparlamentarios de Vox, ya cualquier cosa es posible.

Alfonso Fernández Mañueco, líder del PP en Castilla y León.
Alfonso Fernández Mañueco, líder del PP en Castilla y León.

La fuga de Montero provocó que todas las miradas se pusiesen sobre los 11 diputados de Cs. Las cinco representantes naranjas se apresuraron a subrayar que votarían 'no' a Tudanca. Los votos de Igea y de su portavoz, David Castaño, se dan por descontado que irán en el mismo sentido. Además, los diputados José Ignacio Delgado, que recibió este viernes el alta tras estar ingresado 14 días en el hospital por el covid, y Javier Panizo se posicionaron en las redes en contra de la iniciativa del PSOE.

Los que no han dicho aún qué van a hacer son el presidente de las Cortes, Luis Fuentes, y el diputado Miguel Ángel González, quien guarda silencio en su cuenta de Twitter desde el 4 de marzo, es decir antes de que el terremoto político de Murcia llevase a los socialistas a presentar la moción de censura en Castilla y León.

Sin embargo, sus compañeros ponen la mano en el fuego por él. "Miguel Ángel González es el oficialismo en sí mismo. Es el fontanero del partido, el que manda en las tripas", subrayaron fuentes de Ciudadanos CyL a este periódico para garantizar "que lo suyo es un 'no' al 101%".

PP y Cs, en minoría

Por su parte, Fuentes forma parte de la Ejecutiva nacional de Inés Arrimadas y es un dirigente que nunca ha osado contravenir una orden llegada de Madrid, por lo que nadie cuestiona que su voto será otro 'no' a Tudanca. Así que todo hace pensar que el PSOE se va a quedar en la orilla de esta moción de censura para tranquilidad del PP nacional.

En todo caso, el Ejecutivo de coalición saldrá del órdago de Tudanca en minoría parlamentaria, un escenario que obligará a PP y Cs a tener que buscar un tercer socio de gobierno si quiere que lo que queda de legislatura sea más tranquilo que los últimos días.