Madrid

Los diez fallos del Gobierno de Manuela Carmena en la crisis de Lavapiés

Un senegalés murió de un infarto en la calle en el barrio de Lavapiés el pasado jueves por la tarde, lo que provocó graves disturbios en esa zona de la ciudad. El Gobierno de Carmena acumula muchos errores en su gestión que han hecho estallar la indignación de manteros, vecinos, comerciantes y el resto de ciudadanos

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena EFE

Transparencia.- La muerte del mantero fue a las 17 horas. Hasta las diez de la noche no hubo intervenciones de los portavoces municipales, como Marta Higueras, en Onda Cero. La información, la transparencia que prometían, es un clamoroso fallo durante toda la legislatura. ¿Dónde estaba la portavoz municipal? La alcaldesa estaba en París, pero los teléfonos móviles para pedir calma por Twitter o las emisoras de radio funcionan también en Francia.

Enfrentamiento con la Policía.- Dos agentes de la policía asistieron a Mame Mbage en la calle y estuvieron 24 minutos haciéndole maniobras para intentar reanimarle. Ni un sólo mensaje de apoyo a estos agentes por parte de las autoridades. El concejal de Seguridad dijo que el mantero no era perseguido en el momento en el que cayó al suelo, pero abre una investigación.

Fracaso del diálogo vecinal.-El Ayuntamiento ha gastado tiempo y dinero en crear una estructura de diálogo con los vecinos (foros) y con las asociaciones de extranjeros. El jueves la concejala de Derechos Marta Higueras dijo que no les cogían el teléfono. No funcionó el contacto con estas asociaciones para explicarles que no era verdad que hubiera sido asesinado, como se decía en las redes. Sí han escuchado a la Coordinadora de Barrios que ha pedido que investiguen la actuación policial con las cámaras.

Lavapiés, igual que siempre.- El trazado de tráfico no es el único problema de Lavapiés. Se ha convertido en un barrio en el que viven miles de emigrantes debido a que los pisos son viejos y más baratos que en el resto de la ciudad. Existen cientos de pisos patera en los que viven muchos ciudadanos, pero apenas han aumentado los servicios sociales de apoyo a estos colectivos.

Samur.- Los ocho minutos que tardaba hace algunos años el Samur en llegar a una urgencia son un sueño. El concejal de Seguridad no pudo contestar a una periodista cuando dijo que los policías tuvieron que estar 24 minutos intentado reanimar al mantero porque no llegaban los sanitarios.

Manteros.- Los manteros y lateros actúan en muchas zonas de la ciudad con libertad. Los policías no saben qué hacer porque no se sienten respaldados por la autoridad política. La indefinición es total.

Gobierno sin equipo.- Una vez más el Gobierno municipal ha dado una impresión de falta absoluta de unidad. La concejala Romy Arce comparaba el caso de Mame con la muerte de Lucrecia, asesinada por un guardia civil racista hace 25 años. Otro concejal de centro echaba la culpa de la muerte al capitalismo…

Tarjeta de vecindad.- El Gobierno local anunció que daría a los emigrantes que no tienen papeles una tarjeta que permitiera a estas personas lograr una vivienda social o cursos remunerados. "Seguimos trabajando para tener esta tarjeta", dijo la concejala en la rueda de prensa de ayer.

Redes sociales y radicales.- La Policía Municipal inició en tiempos de Ana Botella un gabinete para descubrir posibles movilizaciones violentas. Botella desmanteló un servicio que hubiera descubierto, por ejemplo, que por las redes se anunciaba que era fácil colarse en el Madrid Arena el día de la tragedia. Carmena no se ha planteado un servicio de estas características.

Comerciantes.- Los radicales que provocaron la rotura de lunas de coches de policía y bomberos, rompieron también mobiliario urbano y destrozaron comercios. Quemaron contenedores, una estación de Bicimad y dos bancos. No se conoce declaración municipal a favor de estos empresarios.



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