La Audiencia Nacional mantiene a Florentino Pérez como perjudicado de los trabajos de José Manuel Villarejo a Iberdrola. Los directivos de la compañía imputados en la causa –entre ellos el exnúmero dos José Luis San Pedro- solicitaron primero al instructor del caso Tándem y luego a la instancia superior que le retiraran la condición de víctima negando encargo alguno al comisario para espiarle. Sin embargo, los magistrados no comparten su criterio y responden que hay indicios para mantenerle como perjudicado.

La decisión, plasmada en un auto al que ha tenido acceso Vozpópuli, se conoce en un momento especialmente delicado ya que los investigadores siguen apuntando a la cúpula de la eléctrica en aras a esclarecer de donde salieron las órdenes para contratar al Grupo Cenyt. Según concluye la Sala, la investigación ha recabado indicios suficientes que hacen concluir que uno de los servicios encargados al entramado del comisario fue espiar de cerca al presidente de ACS y su entorno ante el temor de que “trataban de recabar datos sensibles que afectaban al presidente de Iberdrola”, Ignacio Sánchez Galán.

“No es a los investigados a los que corresponde ordenar el procedimiento, sino al instructor que debe verificar si desglosa o no parte de la investigación o, por su conexidad, la mantiene sobre las tan referidas Proyectos Gipsy y Posy”, responde la Sala. Se refiere a la petición de Pablo Insunza, Juan Carlos Rebollo y San Pedro de que le retirasen la condición de perjudicado en esta pieza decimoséptima de la causa y se la conservaran en la principal. El argumento es que, aunque Asuntos Internos encontró información suya y de su entorno en los efectos incautados a Villarejo, ello no avala la existencia de encargos para espiarle.

El material de Villarejo

El auto, del que es ponente el magistrado Alfonso Guevara, responde que no compete a los investigados hacer valoraciones del desarrollo de la instrucción sino al juez. No obstante, no cierran la puerta a que se mueva ficha en este sentido si el avance de la instrucción “así lo demandara” y si así lo decidiera en última instancia el magistrado al frente de estas pesquisas, Manuel García Castellón. Así pues, recalcan que como indicios destacan, por un lado, los datos sobre Florentino Pérez que aparecen en el informe preliminar del Grupo Cenyt sobre el proyecto Gipsy y, por otro, toda la documental incautada a Villarejo tras su detención en noviembre de 2017.

El análisis del mismo permitió concluir a Asuntos Internos que dentro del fichero AS (en relación al exjefe de seguridad de Iberdrola Antonio Asenjo) aparecieron “carpetas y documentos” que contenían información personal y familiar sobre terceras personas; entre ellas, el presidente del Real Madrid. Según recalcan todo ello formarían parte del proyecto Posy, que discurriría en paralelo con el proyecto Gipsy. Finalmente añaden, como último motivo, la tesis de la Fiscalía acerca de que hay facturas emitidas por Cenyt que podrían corresponder a este encargo concreto.

Facturas sin concepto

Al respecto, Anticorrupción sostiene que a este encargo concreto, que se efectuó en el año 2009, podrían corresponder dos facturas por importe de 160.0808 euros y 71.920 euros que se giraron sin concepto. Además fue más allá y apuntó que en el domicilio de Rafael Redondo, socio de Villarejo en Cenyt, encontraron “al menos” un informe bautizado como Avance II 16.3.09 Planes de FLO y la Comunidad de Madrid. “Estas facturas, según confirmó el investigado José Antonio del Olmo Ruiz en su declaración judicial de 16 de diciembre de 2019 vendrían a referirse a trabajos confidenciales contratados por Iberdrola”, añaden.

Se refieren los fiscales a la declaración prestada por el que fuera directivo de Funciones Corporativas y cuya entrada en escena en esta investigación se produjo para denunciar la existencia de un sistema de facturas falsas con el que pagar a Villarejo. Del Olmo, que pasó de testigo a imputado por visar estos pagos en calidad de ‘controller’, expuso en su última declaración que existieron operaciones triangulares también con la agencia de inteligencia Kroll a quien se le habría encomendado espiar a Florentino cuando éste preparaba una OPA para entrar en el consejo de Iberdrola. Ésta, por su parte, respondió en un escrito a la Audiencia Nacional que era incierto y que en ese año no giró ni una factura a Cenyt.

Proyecto Gipsy

Esta versión choca de frente con la mantenida por la eléctrica y por Asenjo. El que fuera máximo responsable de seguridad detalló en su interrogatorio a comienzos del pasado año todos y cada uno de los encargos que se efectuaron al Grupo Cenyt entre 2004 y 2017 y por los que se pagaron un total de 1,1 millones de euros. El también policía los enmarcó en trabajos de inteligencia, aunque rechazó en todo momento que supiera que Villarejo estuviera entonces en activo en la Policía Nacional.

En su interrogatorio descartó que hubiera orden alguna de espiar a Florentino aunque sí admitió la preocupación existente en la cúpula de la multinacional por el intento de asalto del empresario. En este contexto pidieron a Villarejo que pusiera la lupa en determinados altos cargos de Iberdrola (en concreto el director de servicios generales de Iberdrola) ante la sospecha de que pudieran estar filtrando información confidencial de Ignacio Sánchez Galán a empresarios ligados a Florentino Pérez. Este fue el germen del proyecto bautizado como Gipsy y presupuestado en 138.000 euros.

Sin embargo, Asenjo nunca reconoció la existencia del proyecto Posy. Al respecto detalló que Villarejo fue el que le ofreció un servicio relativo a la figura del presidente del Real Madrid, por la amenaza que pudiera suponer su irrupción en Iberdrola para Sánchez Galán, pero éste declinó cualquier operación en parte debido al alto precio que pedía. Según dijo, esto fue lo que le llevó a responderle al comisario que le salía “más barato matarle”; una expresión que pronunció en una conversación grabada con Villarejo que obra en el sumario de la causa y que fue la que abrió la puerta a Pérez a personarse como víctima del comisario.