Del entusiasmo inicial, al ceño fruncido. Los seis meses de Carolina Darias al frente del Ministerio de Sanidad, pesan. Cuando todo parecía ir viento en pompa gracias a la contundente llegada de vacunas, tres problemas se le han atragantado a la ministra: la selección de plazas MIR (médicos internos residentes), las nuevas restricciones a la hostelería y la vacunación de la selección española. Los tres han sido problemas gratuitos, pues han venido motivados únicamente por decisiones del Ministerio.

Vayamos por partes. El nuevo modelo telemático de elección de plazas MIR ha conseguido poner en contra de la ministra a todos los profesionales sanitarios. El 25 de mayo tuvo lugar una manifestación histórica delante del Ministerio de Sanidad, en el Paseo del Prado, en el que participaron los candidatos a MIR, los sindicatos del sector, los colegios profesionales y las sociedades científicas.

El Ministerio de Sanidad optó de forma unilateral por un modelo de selección que impedía a los 8.000 aspirantes a escoger conociendo en tiempo real las plazas vacantes por especialidad. Una incertidumbre demasiado grande para personas que llevan años y años preparándose para dedicarse a la profesión de su vida.

A este modelo hay que añadir los numerosos fallos técnicos que la plataforma del Ministerio de Sanidad presentó desde el inicio de la elección. Más de 1.300 incidencias, según los candidatos a MIR y EIR (Enfermeras Internas Residentes). La frustración llevó a una segunda movilización contra un modelo de selección que Sanidad insistía en señalar como "seguro y fiable", en contra de la opinión generalizada del sector.

En medio de este incendio, la ministra de Sanidad subió a su cuenta de Twitter un poema o recomendó un libro, asuntos que nada tenían que ver con lo que estaba ocurriendo, y que provocó la ira de no pocos internautas afectados. Hace escasos días, se llegó a un acuerdo con los representantes de los estudiantes para cambiar el modelo de elección, aunque seguirá siendo telemático.

Se trata de un problema que no estaba ahí, pues la elección presencial de plazas MIR no había supuesto ninguna queja hasta el momento. El exdirector de Ordenación Profesional de Sanidad, Rodrigo Gutiérrez, dimitió el año pasado, precisamente, por el lío que se montó tras anunciar que la elección MIR y EIR serían telemáticas. Se puede decir que Sanidad tropieza dos veces con la misma piedra.

Vía libre para británicos y restricciones a la hostelería

Otro motivo de enfado con la ministra, esta vez por parte de las comunidades autónomas, ha estado relacionado con los vaivenes en materia de Salud Pública del Ministerio de Sanidad. Solo un mes después de las restricciones de Semana Santa llegó el fin del estado de alarma, y, un poco más adelante, la apertura de fronteras total a los británicos.

Madrid ve con preocupación cómo llegan vuelos y vuelos con pasajeros británicos, a los que se les permite venir sin ni siquiera PCR, en un momento en que la variante india está cada vez más extendida en Reino Unido. Mientras, países como Alemania prohibían la entrada a ciudadanos británicos por esta cepa. Este viernes, el viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, anunciaba el registro de 18 casos de la variante india, siendo ya 22 los detectados, y volvía a solicitar más controles en Barajas.

Como ya adelantó este diario, el Ministerio no ha reforzado sus efectivos de Sanidad Exterior de cara a la avalancha de viajeros que se espera en verano. Al mismo tiempo que se producían estas circunstancias y después de que Reino Unido mantuviera a España entre los países donde viajar suponía una cuarentena de diez días a la vuelta, el Ministerio de Sanidad sorprendía a las comunidades autónomas con nuevas restricciones para la hostelería.

En el polémico Consejo Interterritorial de la pasada semana, y con menos de 24 horas de antelación, el equipo de Darias presentó un documento que obligaba a las CCAA a seguir lo dictado por el 'semáforo covid' en cuanto a restricciones de hostelería y ocio nocturno. Este documento obligaba a Madrid, por ejemplo, a cerrar el interior de los bares por estar en nivel de alerta 3.

Las comunidades autónomas con mayor población se opusieron al documento y, aun así, Sanidad insistió en sacarlo adelante con el apoyo de 11 CCAA. En contra se pronunciaron País Vasco, Cataluña, Madrid, Andalucía, Murcia y Galicia. Varias comunidades, entre ellas Madrid y País Vasco, señalaron que no iban a cumplir con las medidas.

Esta jugada de Darias se granjeó la oposición hasta de socios de Sánchez. Así, ERC, Bildu, BNG, Junts, PNV y la CUP solicitaron la comparecencia de la ministra en el Congreso para que diera explicaciones sobre lo que, entendían, era una intromisión en sus competencias. Por si fuera poco, la Audiencia Nacional daba la razón a Madrid y aceptaba como medidas cautelarísimas la suspensión del acuerdo.

Madrid ganó el pulso a Sanidad, que no tuvo más remedio que presentar en el último Interterritorial un documento de recomendaciones, no de obligaciones.

Las vacunas de la selección

Y el último enano que le ha crecido a Darias es la vacunación de la selección española, inmunizada finalmente este viernes. Un positivo en el equipo, el de Sergio Busquets, hizo saltar las alarmas y los ministerios de Deporte y Sanidad empezaron a diseñar a toda prisa la inmunización de los futbolistas.

Una vez más, Sanidad se salta su propia Estrategia de Vacunación y prioriza la inmunización de menores de 35 años, cuando todavía hay pacientes vulnerables sin una sola dosis. No es la primera vez que sucede. La vacunación de los deportistas olímpicos también se realizó al margen de la Estrategia.

En el caso de la selección, además, el incumplimiento es triple. Primero, no les corresponde por edad. Segundo, se decide que sean vacunados con Janssen, cuando en España solo se permite su uso hasta los 40 años. Tercero, vacunan a dos futbolistas que pasaron el coronavirus en enero (Eric García y Fabián Ruiz) y que, según la Estrategia, deberían esperar seis meses hasta que les sea inoculada una dosis.

Por si fuera poco, la propia selección rechazó vacunarse con Janssen y pidió Pfizer, por los posibles efectos secundarios. No han faltado las críticas a Sanidad también por este hecho, que completa el mes mas negro de Darias desde que llegó al Ministerio de Sanidad.