España cuenta con 150 médicos y enfermeros para vigilar sus fronteras sanitarias. Estos son los profesionales con los que cuenta el Gobierno para vigilar la entrada del coronavirus en nuestro país en 51 aeropuertos y 46 puertos. Ni uno más, ni uno menos. Según confirman a Vozpópuli fuentes de Sanidad Exterior, no se ha llevado a cabo un solo refuerzo de cara a la avalancha de viajeros que se es espera a partir de este lunes, 7 de junio.

Desde esta fecha, toda persona inmunizada con la pauta completa 14 días antes podrá viajar a España si acredita haberse puesto alguna de las vacunas aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) o la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cualquiera de las siguientes vacunas está aceptada para entrar a nuestro país:

  • Pfizer
  • Moderna
  • AstraZeneca
  • Janssen
  • Serum Institute of India
  • Sinovac

Tanto la de AstraZeneca como la de Sinovac están ampliamente extendidas en países en vías de desarrollo. Este diario ha hecho el recuento de los países en los que se está utilizando alguna de estas vacunas y son alrededor de 200. Por tanto, los ciudadanos de estos 200 países pueden entrar desde el lunes en España si tienen la pauta completa de vacunación.

Ahora bien, para controlar las fronteras sanitarias, ante semejante avalancha de viajeros, Sanidad Exterior va a contar con el mismo número de médicos y enfermeros que hace un mes, cuando el número de países que podían viajar a España de fuera de la Unión Europea no llegaba a diez.

Desde el Gobierno señalan que la cifra de personas destinadas a vigilar las fronteras es de 1.500, un número que según Mar Faraco, presidenta de la Asociación de Médicos de Sanidad Exterior (AMSE), tiene truco. "En ese número meten a farmacéuticos, veterinarios, personal de AENA, Puertos del Estado, Quirónsalud e Interserve". La petición de PCR es llevada a cabo por estas dos últimas compañías en colaboración de Acciona, pero de acuerdo al protocolo deben consultar cualquier cuestión sanitaria a estos 150 profesionales de Sanidad Exterior, desde sancionar a un pasajero, hasta pedir un test, y no dan "abasto".

El colapso de Sanidad Exterior

En vistas de que se acercaba el verano, y con él, una mayor afluencia de viajeros, AMSE se puso en contacto con la Subdrección General de Coordinación de la Administración General del Estado en el Territorio, que depende del Ministerio de Función Pública de Miquel Iceta. La misiva fue enviada el 5 de mayo, un mes antes de la actual apertura de fronteras.

En dicho comunicado, al que ha tenido acceso Vozpópuli, los médicos de fronteras expresan la "inquietud de nuestro colectivo ante las condiciones de trabajo para el periodo estival de este año, el 2021". Más concretamente, piden "reforzar el personal médico y de enfermería propio de Sanidad Exterior y mejorar las condiciones de trabajo de nuestro colectivo, compensando con mayor justicia la sobrecarga que ya está ocurriendo en algunas Dependencias y que prevemos va a ocurrir en casi la totalidad (somos servicios médicos con poco personal, demasiadas tareas y un muy bajo reconocimiento a nivel de salario/productividad)".

Los médicos de fronteras anuncian que no van a poder "cumplir dignamente" su trabajo por tres razones:

  1. La gran carga de trabajo por el control sanitario en aeropuertos internacionales (se planean llegadas de vuelos a miles) que, a pesar de contar con el personal contratado de Quirón e Interserve, son también competencia última de los médicos de Sanidad Exterior.
  2. Las tareas de control higiénico sanitario rutinarias en buques internacionales en puertos y, en especial, las actuaciones ante alertas por buques afectados por covid-19, como por fin se está reflejando públicamente en la última semana ("por los buques afectados que están saliendo en prensa, los de tripulantes indios, los demás no han salido pero existen")Estas actuaciones que son puntuales en muchos puertos, en algunos son habituales. Se activen donde se activen, han sido y seguirán siendo una gran carga de trabajo y siempre, lógicamente a deshoras, festivos, etc., ya que son urgentes. 
  3. La probable, ya iniciada de hecho, subida de las consultas de viajeros en los Centros de Vacunación Internacional. Ya en algunas Dependencias conocemos que empiezan a atosigar a los médicos con consultas de horarios imposibles de cumplir, amenazas de no poder disfrutar vacaciones en periodo estival (ni los 15 días teóricamente obligatorios para todos los demás funcionarios), etc.

A esto habría que añadir que esta semana se ha activado la vacunación contra la covid en los Centros de Vacunación Internacional, lo que añade una labor más a las ya existentes. Esta situación implica, según Faraco, que "muchos médicos de Sanidad Exterior vuelvan a verse indefensos ante "las tareas a cualquier horario (disponibilidad 24 horas); la anulación de horarios ya aprobados por conciliación familiar; la denegación de vacaciones en periodo estival; la imposibilidad de disfrutar posibles libranzas de cualquier tipo, por falta de personal; la posible selección tardía de personal de refuerzo, poco preparado para unas tareas tan poco habituales en otros servicios y la presión de consultas hiperdemandadas con listas de espera".

Sin noticias del Gobierno

Cuando pasaron 5 días de este comunicado, el Ministerio de Miquel Iceta contestó señalando que se habían "puesto en contacto con la Subdirección General de Sanidad Exterior para ver qué previsión de actividad tienen de cara al periodo estival y abordar de manera conjunta la elaboración de un marco para la organización del servicio de los CVI durante este periodo".

Y hasta hoy, no ha ocurrido nada. Los 150 médicos de Sanidad Exterior deberán hacer frente a uno de sus veranos más complicados con apenas recursos, el cansancio de un año de hiperdemanda y sin el debido reconocimiento del Gobierno.