Las apps de citas son un instrumento ampliamente utilizado por todos aquellos a los que les cuesta encontrar el amor. Estas herramientas digitales son una ayuda extra para conocer a personas nuevas con las que compartir grandes historias románticas.
Sin embargo, estas aplicaciones más generales, como Tinder, Meetic o Badoo, pueden no satisfacer esta búsqueda, y los usuarios se ven decepcionados al no encontrar lo que quieren. Por ello se crearon unas aplicaciones más específicas, con un público muy concreto: apps de citas para ricos, para listos, para feos, etc.
No obstante, una parte de la sociedad seguía sin encontrar el amor en estas plataformas y poco a poco empezaron a surgir unas aplicaciones dirigidas a las personas cuya fe y religión constituye una parte central de su vida.
“SALT”, “Católicos Solteros” o “Edén” son solo algunas de estas plataformas cristianas más conocidas. La primera de ellas cuenta con 10.000 usuarios registrados y la segunda, creada en 1997, asegura que cientos de solteros cristianos se han casado gracias a su página web.
Del chat al matrimonio
Marta, nombre ficticio elegido por la entrevistada, se creó una cuenta en Católicos solteros esperando encontrar un novio cristiano con el que poder vivir la fe. Después de un mes usando la aplicación conoció a Daniel -también pseudónimo-, el que es ahora su prometido. Esta feliz pareja se conoce desde 2021 y se casa dentro de unas semanas.
Miriam -otro pseudónimo- también conoció a su novio gracias a una app de cita católica, en este caso SALT, y lleva ya cuatro meses de noviazgo. Miriam explica que sus amigas habían encontrado novio gracias a darse de alta en esta aplicación y que ella quería probar también.
"No pierdes nada y yo quería conocer a gente fuera de mi entorno de conocidos y amigos", explica Miriam: "Lo gracioso es que el mundo es un pañuelo y resulta que mi novio y yo teníamos gente en común".
Por su parte, Marta cuenta que ya había utilizado otro tipo de aplicaciones para conocer gente, pero estas no tenían lo que ella buscaba: "En un sitio de citas no cristianas la gente va a lo que va, es decir, va con el único fin de conocer a alguien y poder mantener relaciones sexuales con esa persona, y yo no quería eso".
“Buscaba que tampoco fuera una persona muy distinta a mí en creencias, porque había visto perfiles de otra gente que no era practicante, o de ir solamente a misa los domingos, y eso a mí se me queda muy corto", continúa Marta.
Marta comenta que para ella la fe en el noviazgo es un tema fundamental, y que ya desde el principio quería llevar un "noviazgo distinto" a los que ya había llevado: "Quería vivir la fe dentro de la pareja".
Asimismo, Marta recomienda utilizar este tipo de plataformas digitales: "No pierdes nada. Si eres cristiano no tiene sentido que utilices otro tipo de apps, es muy difícil que encuentres algo que te encaje". Miriam coincide con ella y explica que antes de crearse un perfil en este tipo de sitios web hay que "rezar y dejarse sorprender".
SALT y Solteros Cristianos
“Conocer cristianos solteros nunca ha sido más fácil”, es el logo de SALT, una de las aplicaciones de citas para cristianos más utilizada: “SALT hace que sea fácil conocer a otras personas que aman a Jesús”.
Desde la aplicación aseguran que sus servicios están dirigidos a aquellas personas que “buscan un espacio relajado y seguro donde puedan encontrarse y conocer a otras personas que comparten su fe”, pero remarcan que las personas no están definidas por la “situación sentimental, ni «completados» por ella, e igualmente valoramos y celebramos la soltería”.
Por su parte, Solteros Cristianos nació en 1997 y ellos mismos aseguran que “millares de católicos” se han conocido gracias a registrarse en su web. Asimismo, remarcan que son “una empresa completamente católica que permanece comprometida a tus expectativas como católico”.