Política y cine. Este es el plan que tiene en la cabeza el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, para los próximos años. Aunque sobre su futuro se está especulando mucho, es cierto que Iglesias se está moviendo para compaginar la actividad política con el mundo audiovisual, gracias a una renovada colaboración con el empresario catalán y amigo Jaume Roures. Desde el entorno del líder morado consideran que en el corto plazo mantendrá sus responsabilidades en el partido y hasta en la Comunidad de Madrid. Aunque el resultado electoral del 4-M influirá en los tiempos de su alejamiento de la primera línea.

Entre las posibilidades que se encuentran sobre la mesa para su futuro en el mundo audiovisual se halla el lanzamiento de un programa de política y cine que, según revelan en Podemos, es “lo que Iglesias siempre quiso montar”. Hubo un antecedente de ese programa, que conocen solo los expertos en el mundo de Podemos y que Vozpópuli ha podido ver. Se trata de un programa que se llamó Spoilers y que es parecido a La Tuerka, aunque centrado en el análisis político y de cine y series de televisión.

Entre 2018 y 2019 Iglesias grabó con algunos compañeros del partido y periodistas los pilotos. En ese momento, el líder morado contaba con la colaboración de Hispan TV, la televisión iraní que, sin embargo, se echó atrás. El programa no tuvo mucho éxito, aunque no consta que los involucrados lanzaran la grabación en sus perfiles de redes sociales. Se quedó entre pocos íntimos. Una circunstancia que para algunos miembros de Podemos confirma la posibilidad de que se retome el proyecto, reforzado con los medios de Roures. En esas primeras emisiones, Iglesias contó con la colaboración de Irene Montero, el exconcejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata y el periodista Pedro Vallín.  

Deseo de antaño

Iglesias nunca escondió a su círculo más estrecho su deseo de trabajar en el sector audiovisual. Para Iglesias, el cine y la ficción en general afectan la interpretación de la realidad, por lo que se convierten en instrumentos de poder. Iglesias conoció a Roures durante unos talleres de cine en la Complutense de Madrid, donde ejercía de profesor asociado y mientras lideraba el colectivo ContraPoder. A partir de entonces, Iglesias y Roures se hicieron amigos, y el empresario favoreció activamente su proyección mediática y política. En Podemos se comenta, por ejemplo, que fue Roures quien le presentó el expresidente socialista Zapatero.

El periódico ABC adelantó el viernes que Iglesias ha puesto en marcha una operación para lanzar un proyecto audiovisual de la mano de Jaume Roures. El empresario catalán puede estar interesado en patrocinar esa iniciativa y ofrecer al líder morado más fondos para la emisión, sin descartar una proyección en YouTube. Esos movimientos revelan la intención de Iglesias de alejarse de la primera línea de la política, dependiendo del resultado electoral del 4-M, como adelantó este diario, pero no afianzar una salida en sentido estricto, según afirman varios dirigentes y ex altos cargos de Podemos.

Las encuestas detectan la debilidad del partido y de su candidatura. Importantes dirigentes del partido no excluyen que la decisión de Iglesias dependa del resultado de las urnas del 4 de mayo. Algunos, de hecho, preparan el terreno para pedir su alejamiento en el caso de debacle. El razonamiento que esgrimen es que con menos de diez diputados en la Asamblea, no será asumible para él seguir liderando Podemos. “No puede estar ahí con nueve diputados, es humillante”, zanjan. Sin embargo, los afines de Iglesias se preparan para reivindicar el sacrificio del secretario general e intentar justificar su decisión.

Política, medios y dinero

Los más críticos califican a Iglesias de “pelele de Roures”, y de que su decisión tiene una razón más económica que política o cultural. Todo tipo de actividad al margen de la política, al igual que ha sido en el pasado para Iglesias, conlleva una aportación económica, de tal manera que sostienen que el plan será “compaginar” el sueldo de diputado autonómico (una parte de él, puesto que debería pedir ser diputado no a tiempo completo) de lo que puede recibir para otras actividades en los medios de comunicación.

En Izquierda Unida, socios de la coalición de Unidas Podemos, descartan tajantemente que Iglesias piense en retirarse de la política. Dan mucha credibilidad a la tesis que apunta que Iglesias compaginará el escaño en la Asamblea de Madrid con proyectos nuevos, al estilo de programas como el de Spoilers. Menos probable es, según estas fuentes, que Iglesias deje definitivamente la política, siga cobrando la polémica indemnización como vicepresidente y se dedique a tiempo completo a la comunicación.

Aun así, la sensación que se percibe en el partido es que todo será transitorio, y que Iglesias está preparando el terreno para una decisión de calado. El gran debate interno atañe a los tiempos. "Pablo se va, esto es seguro", zanjan desde el entorno de Iglesias, aunque se muestran más fríos ante el concepto de “salida de la política”. “De esto ni hablar, necesita un altavoz aunque se dedique a los medios”, zanjan.

"Me quedan unos cuantos años en política"

El propio Iglesias afirmó en una entrevista en la mañana del pasado viernes en Onda Madrid que “uno nunca sabe lo que puede pasar en el futuro”. Aun así, remarcó su voluntad de seguir en la política durante unos cuantos años, y que su compromiso con Madrid consiste en que si sale elegido se quedará como diputado, gobierne o no la izquierda. "Me quedan unos cuantos años en política. Y dentro de unos años, ya veremos", afirmó.

El problema para el líder morado es que la vida útil del partido caduque antes que él. Es decir, que en las elecciones de Madrid quede claro que Podemos es un fenómeno en caída libre, y que como mucho le quedará una ronda electoral a nivel nacional. La opción de Yolanda Díaz como secretaria general y candidata convence solo en parte. Posiblemente, ni siquiera a la interesada.

La desconfianza del sector de Irene Montero es conocida. Así que la clave será cómo dejar "atado" el relevo. La fecha que circula con más fuerza para el definitivo paso atrás del líder la repite un destacado dirigente madrileño: 2023. "En la Asamblea se va a quedar los dos años. Le da un zasca a Errejón, será la gota malaya de Ayuso y callará las bocas de los periodistas".